Se repite la historia de los cortes de luz

Los cortes sorpresivos y prolongados de energía eléctrica los siguen acompañando pese a que sistema supuestamente ya no está colapsado por la cantidad de visitantes a la zona.

07 Mayo   131   Editorial   Gustavo Alvarado

En el verano pasado muchos visitantes a la zona costera de la provincia de Curicó llegaron hasta sectores tradicionales, para disfrutar de su periodo de vacaciones, pero muchos de ellos, aguantaron una noche y un día para luego marcharse y elegir otro lugar en que continuar el descanso, otro lugar en que sí funcionaran servicios básicos como la electricidad y la telefonía.
Los dueños de restaurantes, cabañas, y una que otra “picada” simplemente tuvieron que anular las reservas, y observar como los visitantes de marchaban, sin mucho por hacer, ante una situación que se repitió, varios días, y varios fines de semana, en que el suministro de energía eléctrica se iba y no retornaba hasta varias horas más tarde, generando una serie problemas anexos.
Y es que una cosa lleva a la otra. Cuando la electricidad no está, puede ocurrir que también “se caiga” el servicio telefónico, y así ocurrió en la costa curicana, en que una situación derivó a la otra, y lo mismo ha sucedido con el suministro de agua potable, en que sí no hay luz, las bombas no funcionan, y qué hablar de la cantidad de alimentos refrigerados, que simplemente hubo que botarlos a causa de la pérdida de la cadena de frio.
Eso ocurrió en el verano en los principales sectores de la costa curicana, y de hecho se pensó que los balnearios estaban colapsados y por ello la caída del sistema eléctrico, pero finalmente se estableció que simplemente “fallas en el sistema” eran la causal de las complicaciones que se dieron durante gran parte del lapso estival.
Lo insólito es que esa temporada ya es recuerdo, las lluvias aun no llegan del todo, y el problema sigue siendo, pareciera “una tradición” para los vecinos de los mismos sectores que pertenecen a tres comunas de la provincia de Curicó (Hualañé, Licantén, Vichuquén) y a una de la provincia de Talca (Curepto).
Los cortes sorpresivos y prolongados de energía eléctrica los siguen acompañando pese a que sistema supuestamente ya no está colapsado por la cantidad de visitantes a la zona. Mucha gente que perdió sus alimentos refrigerados ya se aburrió de buscar la boleta de los productos para alcanzar algún grado de compensación por las pérdidas, y el problema se sigue repitiendo.
Ejemplo de esto último es lo ocurrido el fin de semana recién pasado en que varios sectores quedaron, una vez más, sin luz. La empresa argumenta que en algunos lugares hay equipos generadores alternativos para enfrentar el momento, pero lo insólito es que estos no han funcionado en algunos de los últimos episodios. Por ejemplo, en Duao, en que los vecinos mostraron registros de los equipos que, pese a la contingencia, se mantenían inactivos.
La autoridad de gobierno, en Santiago, en tanto responde que no tenía conocimiento del tema, y que recopilara los antecedentes del caso, para exigir soluciones y compensaciones. En todo caso estas, nunca, lograrán cubrir la desazón y el mal momento que muchas familias viven, cada vez que se les corta la luz, y más aún, no saber cuándo llegará un alto al problema que se ha transformando en casi de siempre.