Si no hay autocuidado el resto no bastará

Es en esta época cuando el delincuente suele “visitar” con mayor frecuencia el centro de las ciudades (...)

27 Noviembre 2018   13   Editorial   Gustavo Alvarado

Faltan 3 o 4 días para comenzar diciembre, quizás, uno de los meses más complicados para el bolsillo de la ciudadanía. Y no solo por las compras de navidad, o para la cena de final de año, sino porque también se incrementan los índices de hechos delictuales, en que finalmente el hampón termina por llevarse el que pudo haber sido el mejor obsequio para alguno de los integrantes de la familia.
Es en esta época cuando el delincuente suele “visitar” con mayor frecuencia el centro de las ciudades, para aprovechar la afluencia de personas en las calles, la mayoría de ellas realizando las últimas compras del año. Es el momento que los antisociales demuestran toda su destreza en los “carterazos” y “lanzazos”, o exhiben su ojo diestro para detectar a la víctima precisa que sale desde el banco, el cajero, o desde el centro comercial.
También se incrementan las campañas en que la autoridad, las policías, llaman a no portar altas sumas de dinero, o no andar solo cuando se adquiere un elemento de alto valor, o que se prefiera a los locales establecidos antes que a un comerciante clandestino. A esto se suma el aumento de la presencia policial y de inspectores que buscan detectar a los delincuentes, antes que estos puedan actuar, cosa que en algunas ocasiones se logra.
Ello gracias al aumento de la dotación, a lo que en los últimos años se han agregado sistemas de cámaras en las arterias neurálgicas. En el caso de Curicó, en esta ocasión, incluso al sistema de seguridad y vigilancia se añadirá un dron que posee entre otras cualidades, su capacidad para actuar de noche con su cámara de alta resolución.
A la vez las policías están afinando el ojo, y también el oído, para percibir a aquellos sujetos, en su mayoría venidos desde Santiago, que se pasean en los estacionamientos de centros comerciales portando un control remoto universal, con el cual prueban suerte, sobre cuál alarma de vehículo se desactivará, entregándole al hampón puerta de entrada a algún obsequio de final de año.
Son algunas de las situaciones que aumentan en el mes que pronto se inicia. También suben los esfuerzos para enfrentarlas, sin embargo, en cada campaña y en cada accionar preventivo, siempre habrá un factor común a considerar y que es deber y responsabilidad de la comunidad el asumirlo: Este es el autocuidado, concepto tal vez un poco manoseado, pero de suma utilidad al minuto de tomarle el peso y de colocarlo en práctica en sus distintas áreas.
No de mucho servirá la alta presencia policial, las cámaras de seguridad, el vuelo de un dron, ni las campañas preventivas, si no asumimos íntegramente este concepto y lo llevamos a nuestros quehaceres de final de año.
Por ejemplo, haciéndonos acompañar en las compras de esta época, también no dejando elementos de valor a la vista en el automóvil, o evitar lucir joyas o altas sumas de dinero en el centro de la ciudad, entre otras acciones. No servirá de mucho el resto, si no asumimos el último mes de año, de verdad, con un poco de autocuidado.