Taco en sector surponiente

La solución que se ha venido hablando es la construcción de una rotonda, la que técnicamente está en estudio desde hace ya, no menos de cinco años.

06 Marzo   7   Editorial   Gustavo Alvarado

No hay “súper lunes”, “súper martes”, o como quieran llamarlo, que ayude a aplacar la congestión vehicular en el sector surponiente de la ciudad de Talca, o si lo prefiere, en el límite norte de la comuna de Maule.
El crecimiento habitacional hizo quedar estrecha a la conectividad vial y son miles de personas las que padecen a diario la congestión vehicular cada vez que salen de sus hogares a trabajar o a estudiar.
Hablamos específicamente del nudo que se forma en la intersección de la avenida Colín, la ruta K-630 (Culenar-Chacarillas), la calle Duao, la ruta K-620 (camino viejo a Maule) y el acceso a la villa Puertas del Sur. Todas ellas desembocan en una intersección cuyo tráfico es regulado por un semáforo de tres tiempos que no da abasto cada mañana por el intenso flujo vehicular en el horario peak. Es común la intervención de Carabineros para ordenar el desplazamiento y tratar de aplazar los ya caldeados ánimos de los conductores que deben empezar la jornada con una carga de estrés por el tan solo hecho de avanzar de manera lenta, aumentando el tiempo de desplazamiento, haciendo que en muchos casos el retraso en la hora de llegada a sus trabajos, escuelas o universidades, sea ya una consecuencia habitual.
Esto que estamos señalando ahora no es nada nuevo. Es un problema que se arrastra hace varios años y hasta la fecha no hay solución en el horizonte. Solamente, cada cierto tiempo (muy a lo lejos) se aplica alguna solución de parche. Por ejemplo, se rompió la vereda en uno de los tramos para que los vehículos que circulaban por un pasaje interno de la villa Puertas del Sur, pudieran tener salida directa a la avenida Colín, sin tener que llegar al único acceso del conjunto habitacional. Otra solución parche era mejorar un camino de tierra que conecta a la ruta K-630 en dirección al sur, para que los automovilistas hicieran, desde ahí, el retorno hacia Talca. Dicho sea de paso, ese mejoramiento tampoco se hizo efectivo.
La solución que se ha venido hablando es la construcción de una rotonda, la que técnicamente está en estudio desde hace ya, no menos de cinco años. Un tiempo excesivo cuando se trata de dar mejoras a la calidad de vida y, especialmente, cuando una vez que se decide a ejecutar dicho proyecto, la dinámica y la evolución de la ciudad termina por hacerla una solución insuficiente.
Bien por el balance positivo de las autoridades al llamado “súper lunes”, pero con deuda pendiente en este sector que afecta a los habitantes de dos comunas, quienes no se tragan las cuentas alegres que en dicha jornada se sacaron.