Temas pendientes

Una buena inversión pública trae consigo el interés privado, única posibilidad de brindar trabajos estables y con sueldos que no sean el salario mínimo.

11 Marzo 2017   19   Editorial   Gustavo Alvarado

Inexplicablemente, aunque algunos lo atribuyen a la falta de liderazgo y los pocos votos que representa a nivel nacional, en el Maule sur, especialmente en Linares, los proyectos de desarrollo demoran más de la cuenta.

Ejemplo de lo anterior son dos obras relevantes que están en funcionamiento: embalse Ancoa y campus de la Universidad de Talca, que se demoraron 50 y 60 años, respectivamente en materializarse.

En este momento las fuerzas de algunas autoridades están centradas en intervenciones que son urgentes de materializar, pero cuyo avance es bastante lento. Se cree que por ser año político esto podría variar y las decisiones se tomarían más rápido.

El mega hospital de Linares, anunciado paralelo al centro de salud de Curicó, está en una nueva etapa de licitación. De no haber inconvenientes en junio próximo se debería conocer la empresa a cargo de su diseño y construcción. “Estamos vigilando cada paso que está dando el Ministerio de Salud en torno a este proyecto que para nosotros es emblemático. Hubo un atraso y no queremos que los procesos sufran nuevos problemas. Por eso estamos trabajando intensamente, pidiendo información y siguiendo cada trámite. Linares y el Maule sur deben tener un nuevo hospital”, comenta el diputado de la UDI, Romilio Gutiérrez.

El parlamentario señaló que es irresponsable, a esta altura, dar fechas en cuanto a la construcción de la iniciativa que bordea los 150 mil millones de pesos de gasto. “No me atrevo a dar fechas, pero obviamente son obras que se demoran años en su materialización. Espero que podamos avanzar y no seguir postergando a Linares”.

A la anterior iniciativa se suman otras obras pendientes, y que de acuerdo al cuadro financiero nacional, son muy complejas de materializar de aquí al corto plazo. Estamos hablando del nuevo edificio consistorial, el aeródromo de San Antonio, la pista atlética en San Antonio, el mejoramiento del eje Carmen-Maipú-Januario Espinoza, la ampliación de avenida Presidente Ibáñez, el APR para la localidad de Pejerrey, el CFT Estatal, la doble pista Colbún-Panimávida-Linares, por mencionar algunas.

Por eso se requiere, de una vez por todas, unidad de nuestras autoridades locales, provinciales y parlamentarias. Trabajar en forma independiente este tipo de acciones no sirve de nada. El Maule sur debe tener una voz clara y fuerte en el nivel central de lo contrario la zona seguirá siendo el patio trasero de la Séptima Región y una de las más postergadas del país.

Además, una buena inversión pública trae consigo el interés privado, única posibilidad de brindar trabajos estables y con sueldos que no sean el salario mínimo. Estamos claros que no es posible avanzar de la noche a la mañana, pero hay que sentarse a la mesa y priorizar acciones. Una buena iniciativa ha emprendido el gobernador Pedro Fernández en el sentido de entrevistarse con los jefes comunales y priorizar los proyectos más emblemáticos.