Temporada de caza

Hay desconocimiento de las regulaciones en esta materia y los riesgos a los que se exponen los infractores.

23 Abril 2017   12   Editorial   Gustavo Alvarado

Recientemente se dio inicio a la temporada oficial de pesca y caza en el país, para lo cual se requiere contar con un permiso otorgado por el Servicio Agrícola Ganadero. Asimismo, el arma de fuego empleada para ello se debe encontrar debidamente inscrita y con un permiso de porte vigente.

Ambos requisitos son ineludibles, pues en caso contrario se está contraviniendo la ley y se expone a multas que pueden superar el millón de pesos.

Justamente el fin de semana pasado se realizó una fiscalización en el sector de El Mellado donde de 26 cazadores controlados, 24 quedaron con citaciones del SAG. En la oportunidad se decomisaron más de 400 conejos y se requisaron 300 trampas.

Ello revela que hay desconocimiento de las regulaciones en esta materia y los riesgos a los que se exponen los infractores. Por ello, es importante informarse adecuadamente de las disposiciones. Por ejemplo, el permiso de caza tiene una vigencia de dos años calendario y habilita a su titular para practicar la caza mayor o la caza menor, según corresponda.

El otorgamiento de tal permiso está sujeto a la aprobación de un examen y al pago de una tarifa que será determinada anualmente. El reglamento establece la práctica de la caza en cotos.

Los cazadores ingresarán al Registro Nacional a cargo del SAG donde se anotarán todas las infracciones.

Se entiende por caza las acciones tendientes al apoderamiento de especímenes de la fauna silvestre, por la vía de darles muerte. En tanto, la captura corresponde al apoderamiento de animales silvestres vivos.

Está prohibida la caza menor a una distancia inferior a 400 metros de cualquier poblado o vivienda rural aislada y el uso de todo tipo de trampas para capturar animales, tales como: ligas, redes, jaulas, cepos o trampas de platillos y lazos, huaches o guachis, entre otras.

Tampoco está autorizada la caza o captura de especímenes de fauna silvestre en sus dormideros, aguadas, sitios de nidificación, reproducción y crianza, con excepción de los animales declarados dañinos.

Asimismo, está vedada la caza de animales durante la noche y utilizar señuelos, excepto para la caza de patos, e instalar cebaderos destinados a atraer animales para su caza o captura, con excepción en ambos casos de los animales declarados dañinos.

Es ilegal la persecución de animales en vehículos o utilizar focos para su encandilamiento, a excepción de la caza de animales dañinos de hábitos nocturnos, lo mismo que el uso de fuego para cazar, ahuyentar o extraer animales de su guarida, incluso para animales catalogados como dañinos.

Como se aprecia hay una serie de normas y prohibiciones que es necesario tener en cuenta antes de tomar un arma y salir a cazar, pues puede estar cometiendo una infracción que puede costar cara.