Transparencia ante las denuncias

Suman y siguen las denuncias y reclamos por no haber actuado a tiempo en la Iglesia Católica

27 Mayo 2018   5   Editorial   Gustavo Alvarado

Un verdadero remezón causaron las declaraciones del cura párroco de Villa Prat, Sergio Díaz, respecto a supuestos casos de abuso sexual ocurridos en la Igleisa Católica en el Maule y que, aparentemente, habrían sido acallados o no investigados debidamente por las máximas autoridades eclesiásticas de la zona, esto es, los obispos de Talca y Linares, Horacio Valenzuela y Tomislav Koljiatic, respectivamente.
Aunque las palabras del denunciante motivaron inmediatos desmentidos, como del obispo de Linares y de la propia Nunciatura Apostólica, la reveladora indignación con que habló el cura párroco a la salida de una reunión con el obispo Valenzuela, dejó expuestas las exigencias de transparencia para abordar estos casos de abusos sexuales, tal como lo está exigiendo también la opinión pública regional y nacional.
Ocurre que más allá de si las denuncias están o no prescritas y si los hechos constituyen o no delito, lo cual será aclarado por el fiscal de Talca designado por el Ministerio Público para investigar estos hechos, en el fondo subyace un mismo modelo que se constató con el caso de la Parroquia de El Bosque, en Santiago, y cuyo ícono era Fernando Karadima.
Asi lo reconocio el propio Papa Francisco en el texto a partir del cual invitó a los obispos a reflexionar, durante su última visita al Vaticano. Más allá de que los obispos reaccionaron poniendo sus cargos a disposicion del Papa, lo concreto es que suman y siguen las denuncias y reclamos por no haber actuado a tiempo ante la seguidilla de casos. Ello es precisamente lo que llama la atención y pone un manto de duda sobre la actuación de las autoridades eclesiásticas.
Ocurre que ellos, más allá de activar protocolos, reunir antecedentes y enviarlos al Vaticano, tienen la obligación -como cualquier ciudadano- de acudir de inmediato a las autoridades que tienen a su cargo la persecución penal. Ello para fines de entregar los antecedentes y que se investigue debidamente, siempre bajo el amparo de la presunción de inocencia, eje principal del actual sistema procesal penal.
La transparencia es justamente lo que caracteriza a la justicia actual en Chile, donde son muy escasos y excepcionales los procedimientos o audiencias que se realizan a puerta cerrada, en su gran mayoría, para proteger la honra o intimidad de menores de edad que son víctimas de delitos de connotación sexual. Todo lo demás es público por regla general. La comunidad espera mucho de sus iglesias, principalmente, que sus integrantes sean un ejemplo moral, en particular, para los más jóvenes. Lo contrario terminará por horadar a estas instituciones.