Traslado de internos al hospital

Es absolutamente destacable la coordinación que se quiere lograr al momento de enfrentar una emergencia. Preparación que les permitirá disminuir los peligros de agresión al equipo clínico o, en el peor de los casos, de fuga de reos desde el centro de salud

08 Diciembre 2016   3   Editorial   Gustavo Alvarado

Una de las quejas más recurrente de los chilenos, es que se toman medidas luego de un problema y no antes, para poder evitarlo. Es habitual para quienes se atienden en el sistema público de salud ver en salas de esperas algunos reos junto a personal de gendarmería en espera de atención.

En caso de riña en los centros de reclusión, los reos heridos son trasladados al servicio de urgencia del Hospital, para ser atendidos e incluso, para salvar la vida de un recluso, luego de haber recibido algún puñal certero.

En ese hecho se enfrentan dos visiones: primero, la del equipo clínico que ven al reo como un paciente a quien se le debe brindar salud. Segunda, la de los funcionarios de gendarmería que deben resguardar la seguridad de quienes atienden al reo- paciente.

A veces, se pueden generar roce entre los distintos equipos, por desconocimiento entre ambos de los protocolos que rigen a cada institución. Por tanto, para trabajar con fluidez, el director Provincial Protección Civil y Emergencia, Jorge Rojas,  encabezó una reunión donde dio cita a funcionarios de la PDI, Carabineros, Gendarmería, Hospital y encargado de Emergencia Comunal, respondiendo a una solicitud hecha por el Gobernador de Cauquenes, para hacer un trabajo de coordinación que permita la creación de un Plan de Contingencia ante el eventual traslado de Internos del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) al Servicio de Urgencia del Hospital de Cauquenes.

Iniciativa que permitirá unificar criterios al momento de verse enfrentado en emergencia, donde sean varios los reos que deberán ser trasladados al único centro de mediana complejidad de la ciudad. Sin duda, serán relevante los objetivos que se planteen en esa mesa de trabajo, pues está visibilizando un problema que sucede en ciertas ocasiones y que cuando ocurren alteran no sólo a los pacientes que espera atención en la sala, sino al equipo clínico que brindará salud al herido.

Establecer protocolos de intervención, conocer y compartir la mirada de ambas instituciones permitirá avanzar en la entrega de un buen servicio, donde se reguarde la seguridad pública al interior del recinto hospitalario. 

Es absolutamente destacable la coordinación que se quiere lograr al momento de enfrentar una emergencia. Preparación que les permitirá disminuir los peligros de agresión al equipo clínico o, en el peor de los casos, de fuga de reos desde el centro de salud.

Se tomó la decisión de reunir a los actores que pudiesen verse involucrados en el traslado de reos al hospital, se plantearon los distintos puntos de vistas; se conocieron las visiones de cada institución, se disiparon las dudas; ahora viene los reuniones de trabajo para el de diseño del plan de contingencia, para posteriormente sociabilizarlo tanto con el equipo de salud, como con el personal de gendarmería.

Este simple hecho, responderá al trabajo coordinado, que no sólo busca entregar una atención de salud a los reos, sino que también resguardar la seguridad tanto de los usuarios, como del personal clínico que brinda atención.

Acciones de coordinación como ésta, hacen que las medidas que se adopten sean efectivas y perdurables en el tiempo. Pues no sólo se están poniendo de acuerdo a como trabajar dos instituciones, sino que se están promoviendo e instaurando un modelo de gestión distinta, donde todos los actores se involucren, para que así sea más afectivo y seguro el servicio.

Brindar una atención en salud, resguardando la seguridad de quien la entrega, debe y tiene que ser prioritario, porque las instituciones existen gracias a las personas que allí trabajan, de lo contrario no existiría, por eso es de vital importancia su cuidado.