Trato especial para Salida Huapi

Hay que sacar a la calle a los peritos de inteligencia, trabajar con información confiable y enfrentar el tráfico de alucinógenos

19 Enero   3   Editorial   Gustavo Alvarado

El pasado lunes, un hombre de 40 años fue asesinado, al parecer por temas de drogas, al interior del sector Salida Huapi, en el área sur-oriente de Linares.
El caso que está siendo indagado por la Brigada de Homicidios de la PDI y el Ministerio Público, se mantiene en la más completa impunidad, aunque se indica que los autores del ataque con armas de fuego están plenamente identificados.


Este homicidio reactivó las alarmas con respecto a lo que se vive al interior de este punto de la Villa de San Ambrosio, estigmatizado por los constantes hechos de violencia y delincuencia.
En este barrio viven alrededor de 25 mil personas, es decir, casi el 25% de los habitantes de Linares (casi 100 mil según el último Censo). Lo más probable es que el lugar siga creciendo, porque están aprobados nuevos proyectos habitacionales.


Por lo mismo, se hace urgente un “trato especial” para Salida Huapi. Una imponente iglesia (San Antonio de Padua), un moderno Cesfam (Luis Navarrete Carvacho) y una Subcomisaría de Carabineros, son algunas intervenciones que se han desarrollado para que las poblaciones sean más amigables.
El problema lamentablemente es otro. La droga, en este caso, la pasta base de cocaína, tiene consumidos a muchos jóvenes y familias. La comunidad tiene miedo de denunciar por eventuales represalias y hay pasajes que cuentan con “vigilantes”, alertando la presencia de Carabineros o funcionarios de la PDI.
El año pasado, el Ministerio Público a través de la fiscal jefe, Carola D’Agostini, montó un operativo donde hubo detenidos, se decomisó droga, especies y dinero, pero da la impresión que eso no basta. La policía no puede esperar denuncias de las personas -que no las harán- para intervenir Salida Huapi. Hay que sacar a la calle a los peritos de inteligencia, trabajar con información confiable y enfrentar el tráfico de estimulantes y alucinógenos.
La autoridad comunal y de Gobierno también tiene obligaciones, como mejorar las vías de comunicación, construir un paso inferior en el paso “Matadero”, dotar a la comunidad de un cuartel de Bomberos, habilitar espacios para el deporte y la recreación de la familia, construir mejores sedes sociales, mejorar áreas verdes y juegos infantiles, entre otras acciones.
Resulta grave que algunos comparen Salida Huapi con “La Pintana”, comuna de la Región Metropolitana. Ojalá no sea demasiado tarde y los líderes de los distintos poderes tengan la sensibilidad para poner en curso políticas de intervención.
No todo está perdido. La dirigente vecinal, Gladys González, ha demostrado con trabajo, unidad, dedicación y empatía unir a la ciudadanía. Su trabajo se ha notado en vivienda y capacitación. Con más apoyo es posible darle una nueva cara a Salida Huapi.