Tutuquén: es hora de rescatar el cementerio

El tiempo ha transcurrido, son 15 años, y los restos esperan supuestamente en un lugar adecuado, en Rancagua.

30 Octubre 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Este mes se cumplen exactamente 15 años desde que se produjera el hallazgo arqueológico más importante de la Región del Maule, en el sector Tutuquén, en la parte poniente de Curicó. Allí, se encontraron osamentas que, según análisis nacionales e internacionales, corresponden al asentamiento más antiguo de la zona. Sin embargo, nada se ha hecho desde ese entonces, pese a la envergadura del acontecimiento.
En octubre del 2005, en las dependencias del retén de Carabineros de Tutuquén, se realizaban labores de ampliación de la unidad policial. Fue en eso que los trabadores encargados de la obra ubicaron los primeros restos humanos, que en ese entonces se especuló pudieran corresponder a personas detenidas desaparecidas, por lo que de inmediato las faenas se detuvieron para nunca más volver a reiniciarse.
En el lugar se constituyeron los organismos policiales que descartaron esa hipótesis, para a las semanas siguientes confirmar que se trataba de un gran descubrimiento arqueológico y para la ciencia. Ello fue ratificado con la presencia de un equipo de arqueólogos y expertos del área que tras tiempo de las respectivas excavaciones rescataron las osamentas pertenecientes a un total de 42 individuos, más puntas de flechas y otros elementos de la prehistoria.
Los análisis que se realizaron en el extranjero terminaron por establecer que los restos tenían una antigüedad de 10.540 años, es decir el hallazgo más importante y relevante de la Región del Maule, compuesto por tres generaciones de diferentes asentamientos humanos. Es decir, lo ubicado en Tutuquén pudiera corresponde al origen de la presencia humana en esta parte de la zona central del país, desde tres fechas diferentes en la línea del tiempo.
Desde aquel entonces mucho se ha hablado de lo que pudiera hacerse en torno a las osamentas, y sobre el terreno en donde nunca se construyó algo. Se ha mencionado un museo, o uno de tipo in situ, que permitan aprovechar el lugar que se suponen podría ser un cementerio indígena, pero nada se ha materializado. El tiempo ha transcurrido, son 15 años, y los restos esperan supuestamente en un lugar adecuado, en Rancagua.
El terreno en tanto, y en cierto modo ha permanecido abandonado, pese a los cuidados o limpieza que en ocasiones les proporciona los vecinos. El lugar ha pasado por las manos de organizaciones, que supuestamente iban a continuar con el salvataje, pero nada ha ocurrido.
Fue el viernes reciente que, sorpresivamente, el Ministerio de Bienes Nacionales determinó entregar el abandonado terreno a manos de la Gobernación provincial de Curicó, que se espera sea la apertura de las puertas a un proyecto concreto, que de verdad rescate lo descubierto hace 15 años.
Ha pasado el tiempo, también varias ideas, es quizás el momento, de preguntar a los que saben del tema, también a la comunidad, sobre la mejor alternativa a implementar, y en suma aprovechar el hallazgo arqueológico más importante de la región y la zona central del país. Total, los estudios están, también el lugar y la información, solo falta la decisión, que parece ahora sí podría tomarse.