Tutuquén sigue a la espera

Después de 12 años sigue todo igual, es decir el terreno cerrado, por no decir abandonado.

14 Agosto 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Hace 12 años y mientras se realizaban movimientos de tierra en Tutuquén, como parte de la ampliación de un retén de carabineros en Curicó, fueron ubicadas osamentas que al inicio trajeron numerosas especulaciones, las que luego, tiempo después, fueron reemplazadas por la constatación científica que se trataba de restos humanos sepultados en el cementerio indígena más antiguo de la región del Maule.
La noticia en aquel entonces decía que se trataba del camposanto con más de 10 mil 500 años de antigüedad, es decir, se tenía evidencia empírica que estábamos frente a la primera parte del poblamiento de nuestra zona, por lo que el hallazgo se constituía en un verdadero hito y tesoro arqueológico, más aún porque se reconocía que lo restos correspondían a culturas distintas con la significancia que ello tiene.
Los restos fueron ubicados en el 2005 fecha en que se paralizaron las obras de mejoramiento en la unidad policial, por lo que carabineros tuvo que reubicarse en otro lugar. De hecho en el terreno se instalaron arqueólogos, antropólogos y una serie de expertos del área, quienes finalmente hicieron su trabajo, confirmaron el valioso descubrimiento, y disciplinadamente como gente de ciencia se fueron, dejando todo como estaba antes que llegaran.
Y hoy después de 12 años sigue todo igual, es decir el terreno cerrado, por no decir abandonado; las osamentas “más valiosas” de la región en una bodega en Rancagua, y no mucho más que hacer, ni decir. Desde aquella época han surgido ideas, como generar un museo, un circuito cultural, hubo reportajes, incluso traer de vuelta los 42 cuerpos hacia su cementerio indígena, y allí formar un centro arqueológico regional.
Muchas ideas, de las cuales, la más cercana a una posibilidad de concretarse corresponde a conformar un museo in situ, de tipo regional, que se convierta en el epicentro maulino en esta materia. Sin embargo todo sigue igual, en que como ocurre con otros temas en el país, se estancan en alguna oficina de servicio público, algún ministerio, y que como perro del hortelano, no hacen, ni dejan hacer. Es lo que ocurre hoy con los resultados de este acontecimiento.
Ese es el escenario de las osamentas, supuestamente más valiosas de la región, a lo menos hasta ahora en que el tema resurgió, y en que se anuncia que esta vez sí vendrán las gestiones para recuperar el terreno para Curicó, más, supuestamente, una iniciativa de envergadura tendiente a aprovechar el hallazgo.
Los caminos en este tipo de situaciones son dos y simples: esperar que de verdad ocurra algo, como por ejemplo materializar un museo in situ, que es lo más cercano a lo que pudiera materializarse, o también esperar otros 12 años para que alguien anuncie que esa vez sí que sí se pudiera hacer algo al respecto. En suma habrá que seguir esperando para saber qué sucederá con el hallazgo de su tipo, más importante del Maule.