Una muerte que cala hondo

Si bien como cualquier otra urbe, Curicó no está libre de los embates de la delincuencia, por lo general, las crónicas que se escriben respecto a hechos de tal naturaleza se alejan de la brutalidad que padeció Díaz, justo al interior del local de repuestos de automóviles que por décadas atendió

12 Octubre 2016   3   Editorial   Gustavo Alvarado

La violenta muerte que padeció el conocido comerciante Juan Manuel Díaz Tapia, de 69 años, caló hondo no solo entre sus cercanos y familiares, volviendo a poner en el tapete el tema de la seguridad. Si bien como cualquier otra urbe, Curicó no está libre de los embates de la delincuencia, por lo general las crónicas que se escriben respecto a hechos de tal naturaleza se alejan de la brutalidad que padeció Díaz, justo al interior del local de repuestos de automóviles que por décadas atendió, en la intersección de las calles Peña con Sargento Aldea.

Tras una investigación impulsada desde el Ministerio Público, personal de Carabineros detuvo a quien sería el responsable del macabro crimen, un joven de 24 años, quien de paso registraba un par de condenas pendientes. En declaración emitida por el detenido a la fiscal de la causa, el sujeto que por estos días permanece privado de libertad cumpliendo la medida cautelar de prisión preventiva, reconoció la autoría del hecho de sangre, entregando luctuosos detalles del mismo, siendo formalizado por el delito de robo con homicidio.

Los cuestionamientos además se alzaron sobre el actuar de la justicia, toda vez que antes de que Carabineros lograra dar con el paradero del supuesto responsable, la Policía de Investigaciones (PDI) detuvo a una pareja que en su domicilio resguardaba artículos que fueron sustraídos durante el robo que sufrió el aludido comerciante. El debate planteado en tribunales por los querellantes, representados por la fundación “Curicó en Acción”, que agrupa a diversos gremios, entre ellos los ligados al rubro del comercio, dio cuenta respecto a una serie de discrepancias respecto a la forma como se abordan tales casos.

Por su parte, tanto desde Carabineros como del municipio dieron cuenta sobre una serie de avances en materia de prevención de delitos (como robos o asaltos), entre el reforzamiento de rondas por un lado, como la instalación de cámaras de seguridad y de nuevas luminarias por otro.

La partida de Juan Manuel Díaz Tapia se da justo en un período donde la mayoría de las autoridades más cercanas para los vecinos, es decir, quiénes forman parte del respectivo concejo municipal (alcalde y ediles) están en plena campaña, buscando ser reelectos. Por lo mismo, las promesas en tal materia no se han hecho esperar, incluyendo la posibilidad de dar curso a la habilitación de un globo de vigilancia teledirigido que se desplazaría por la zona céntrica de Curicó.

Independiente a todos los proyectos ya ejecutados o en plena vigencia, para muchos de quienes están vinculados al comercio local, la sensación de desamparo cobra cada vez más fuerza, transformándose en una materia aún por saldar.