Útiles y uniformes escolares

(...) ningún establecimiento que cuente con reconocimiento oficial, puede obligar o exigir la compra de útiles de una determinada marca o proveedor.

18 Febrero   27   Editorial   Gustavo Alvarado

Entrando a la recta final del mes de febrero, comienzan las preocupaciones por la adquisición de los uniformes escolares y los útiles que se necesitarán para el resto del año. Si bien, algunos padres y apoderados aprovecharon el tiempo antes de salir de vacaciones para hacer dichas compras, el grueso -como de costumbre en nuestro país- lo hará sobre el inicio de las clases.
Ante esto, es bueno tener en cuenta algunas recomendaciones para los apoderados, que más bien obedecen a derechos y normativas existentes y que es bueno recordarlas en este periodo.
En primer lugar, ningún establecimiento que cuente con reconocimiento oficial, puede obligar o exigir la compra de útiles de una determinada marca o proveedor. Sólo en forma excepcional, cuando existan razones de carácter pedagógico, sanitario o de otro orden debidamente acreditables, los establecimientos podrán recomendar (nunca obligar) determinadas marcas de productos.
Además, las listas de útiles escolares no pueden exigir útiles de aseo y artículos de oficina. Su obligatoriedad constituye una vulneración a la normativa educacional. Es responsabilidad del sostenedor adquirir estos materiales.
Otro elemento a tener en cuenta es que, en ningún caso, la falta de útiles escolares solicitados podrá ser fundamento para la aplicación de medidas disciplinarias en contra del alumno, como por ejemplo, prohibición de ingresar a clases, limitar la permanencia en el establecimiento educacional o establecer algún tipo de restricción al pleno ejercicio del derecho a la educación.
En cuanto a los uniformes, los colegios pueden encargar la confección de sus uniformes a proveedores exclusivos, siempre y cuando dicha decisión haya sido precedida de un proceso de elegibilidad competitiva, transparente e informada, entre distintos proveedores, debiendo siempre en el proceso de elección, priorizar a aquel o aquellos que presenten la mejor relación entre precio y calidad. Sin embargo, siempre prevalecerá el derecho de los padres a adquirir el uniforme escolar en el lugar que más se ajuste al presupuesto familiar.
Al igual que los útiles, en ningún caso, el incumplimiento del uso del uniforme escolar podrá ser sancionado con la prohibición de ingresar o permanecer en el establecimiento educacional, lo que será fiscalizado por la Superintendencia de Educación, a través de las denuncias que se canalicen en esta materia.