Vacunación contra virus

Se trata de una importante medida que apunta a controlar un mal que se desarrolla de forma silenciosa y que es necesario prevenir, dada su alta letalidad.

14 Agosto 2017   4   Editorial   Gustavo Alvarado

Por estos días se ha iniciado una nueva campaña de vacunación contra el Virus del Papiloma Humano que puede causar cáncer de cuello uterino. En Chile, este cáncer es la segunda causa de muerte en mujeres en edad reproductiva de15 a 44 años, causando más de 600 muertes al año.

El tiempo entre la infección por VPH y el desarrollo del cáncer es de 20 años en promedio. Se recomienda la vacunación a la edad más temprana posible. La vacuna requiere dos dosis, con un intervalo de tiempo de 1 año entre la primera y la segunda.

Con el objetivo de proteger a todas las niñas que egresan de la educación básica, el 2015 se realizó una campaña en la que se vacunó con una primera dosis a niñas que cursaban 6º básico (11 años) y 7ª básico (12 años). El 2016, se les administró una segunda dosis en 7º y 8º básico.

Hasta el año 2013, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano solo podían adquirirla quienes podían costear su alto valor. Desde el 2014, el Gobierno garantizó que todas las niñas pudieran acceder a ella de forma gratuita en sus colegios.

El virus se transmite a través del contacto genital. La transmisión no requiere de relación coital, por lo que también puede producirse por la práctica de caricias o contacto de piel con las mucosas del área genital. Este virus también se puede contraer durante el sexo oral. Como muchas veces no produce síntomas, la mayoría de las personas ni siquiera sabe que tiene VPH o que lo está transmitiendo.

Los estudios indican que los efectos adversos de la vacuna no son diferentes a los que pueden ocurrir con otras (dolor, inflamación en el sitio de la inyección, y raramente, sensación de fatiga que puede llegar al desmayo). Esto último se asocia más a la situación de ansiedad que a la acción de la vacuna misma.

Este año se contempla la administración de 234.872 dosis para niñas de 4° básico (primera dosis) y 5° básico (segunda dosis). Desde 2014, se han administrado 855.000 dosis de la vacuna en la población escolar.

Se trata de una importante medida que apunta a controlar un mal que se desarrolla de forma silenciosa y que es necesario prevenir, dada su alta letalidad.