Veranito de San Juan

Para reencantar a quienes no votan se necesita mucho más que una frase populista y demagoga

04 Diciembre 2017   16   Editorial   Gustavo Alvarado

El fin de semana de Teletón supuso un “alto al fuego” o tregua -como le llamaron otros- a la disputa electoral que tendrá su punto máximo el próximo domingo 17 de diciembre.
Los amistosos saludos de los candidatos Sebastián Piñera y Alejandro Guillier en la apertura de la cruzada solidaria fue la señal que durante las “27 horas de amor” todo sería paz y buenas intenciones. “La Teletón une a todo el país”, fue el lema que más se escuchó a lo largo de la transmisión televisiva de la campaña que terminó superando la meta de más de 32 mil millones de pesos.
Pero ayer comenzó oficialmente la campaña de segunda vuelta y los brigadistas volvieron a salir a las calles, a conquistar los espacios públicos para instalar la reciclada papelería de los que pasaron a la final electoral, mientras que por televisión se hizo presente la franja, cada vez menos preponderante.
Entonces, lo del viernes y sábado pasó a ser un “veranito de San Juan” después de varias semanas de fuego verbal entre ambos candidatos y sus respectivos comandos. Este jueves se viene el primer debate del balotaje, organizado por la Archi. En este contexto, Piñera -en una actividad en Santiago- llamó a su contendor a manifestar ideas de futuro “dejando fuera toda la odiosidad, la amargura y la descalificación”.
En tanto, Guillier, en medio de la tregua de la Teletón, se reunió con Carmen Frei, buscando un guiño en la Democracia Cristiana que aúno no está convencida de entregarle su apoyo.
Cabe recordar que el tono en esta campaña ha sido el de la polarización, manifestada en eslogan alarmistas -y porque no decirlo, hasta distorsionados-. “Que si gana Piñera será un retroceso”, es lo que más se escucha en el comando del senador por Antofagasta. “Que si gana Guillier terminaremos como Venezuela”, es el ya molesto cliché de la derecha.
Es de esperar que en estos diez días que quedan de campaña, los aspirantes a La Moneda vayan más allá de una frase para el bronce y profundicen en los temas que tienen una real preponderancia para el futuro del país y que son los que verdaderamente se deben tomar la agenda de cara a la ciudadanía. Hay que recordar que más de la mitad de los electores habilitados para votar no ejercieron su derecho -y deber- en la primera vuelta. Y para reencantar a quienes no votan se necesita mucho más que una frase populista y demagoga.