Vino espumante con sello del secano Maulino

Abre una puerta importante en el desarrollo vitivinícola de la zona, al poner a disposición un producto demandado, con el sello de secano

16 Agosto 2018   8   Editorial   Gustavo Alvarado

Cada vez el secano costero maulino, es considerado un sitio propicio para el desarrollo del vino, al existir un potencial enológico no solo de variedades tintas, sino que también de uvas blancas, especialmente la “blanca ovoide”, la cual permitiría elaborar a partir de ella vinos espumantes, el cual es tan apetecido y bien valorado a nivel nacional e internacional.
Así quedó establecido en un seminario organizado por INIA Raihuén, donde participaron cerca de 60 profesionales del sector vitivinícola local, quienes conocieron la potencialidad de las cepas blancas viníferas existentes en Maule.
Irina Díaz, investigadora, junto al enólogo y consultor internacional uruguayo, Alejandro Cardozo, fueron los responsables en exponer en detalles el proyecto “Elaboración de vinos blancos de cepas no tradicionales en la Provincia de Cauquenes”, ejecutado durante tres años por el INIA, con el apoyo de la Cooperativa y el financiamiento del Gobierno Regional del Maule.
Para la investigadora esta iniciativa tuvo por objetivo valorizar las uvas blancas producidas en condición de secano y destinarlas a la elaboración de espumantes, logrando un buen resultado, con las uvas seleccionadas y cosechadas desde 2015 de los campos ubicados en Sauzal, pueblo colonial ubicado en las inmediaciones de Cauquenes.
Como resultado, el equipo conformado por Díaz, Cardozo y la enóloga de la Cooperativa Loncomilla, Carolina Bustamante, trabajó con uvas Blanca Ovoide, que en el marco del proyecto fue descrita como una cepa criolla por el investigador de INIA Patricio Hinrichsen.
Además, se logró un espumante único en Chile que la Cooperativa Loncomilla, encargada de la producción comercial, presentó bajo la marca OVO.
Nuevo producto que irá en directo beneficio de los 100 pequeños productores socios de la cooperativa, pertenecientes a la zona del secano de Cauquenes y San Javier y que cultivan cepas que forman parte del patrimonio vitivinícola nacional.
Sin duda, abre una puerta importante en el desarrollo vitivinícola de la zona, al poner a disposición un producto demandado, con el sello de secano. Incluso, en la comuna de Chanco, zona costera de la provincia, un grupo de “osados” agricultores están dando un giro a sus tierras, plantando parras y tratar de producir un espumante a orillas del mar.
Esta iniciativa del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), la Cooperativa Vitivinícola Loncomilla y el Gobierno Regional del Maule, potenciará a los pequeños viñateros, permitiendo resaltar una cepa que sólo se encuentra en el secano maulino.