Violencia contra la mujer

Es evidente que las acciones que se han desarrollado hasta ahora son insuficientes

10 Noviembre 2017   8   Editorial   Gustavo Alvarado

La violencia contra la mujer no es un fenómeno nuevo, pero no por ello menos ominoso y censurable. Al parecer, las múltiples campañas para crear conciencia sobre este grave e inaceptable flagelo parece que dan magros resultados, lejos de la erradicación total de este mal que carcome las bases de la sociedad.

En lo que va del año hay 35 casos de mujeres muertas por sus parejas en el país, tres de los cuales, lamentablemente, han ocurrido en la región y, en particular, en la zona de Molina. La cifra es muy superior a la registrada en 2016, en que solo se registró una víctima.

Es evidente que las acciones que se han desarrollado hasta ahora son insuficientes en un país donde el machismo sigue siendo una costumbre (o mala costumbre) enraizada por siglos de maltrato. Se trata de realizar un profundo cambio cultural, que debe estar basado en la educación que damos a nuestros niños desde su más tierna infancia.

Por ello, resulta de gran interés un proyecto que busca concientizar a la sociedad, y en especial a los adolescentes y jóvenes, sobre la no violencia en el pololeo.

El texto aprobado por unanimidad por la Cámara de Diputados promueve el establecimiento del 7 de febrero como día nacional por la no violencia en el pololeo, como una vía para visibilizar el fenómeno y para contribuir con su prevención y eliminación.

El impulsor de la iniciativa, Ramón Farías, explicó que, si bien la idea de presentar esta propuesta se fundó en un caso específico en Concepción, que tuvo como resultado la muerte de una joven, el fin apunta hacia un mensaje a la sociedad en su conjunto.

“La idea de establecer el 7 de febrero como el día de la no violencia en el pololeo, de alguna manera tiende a hacer conciencia en la sociedad de la importancia que tiene que nos respetemos siempre, tengamos una relación de pololeo, o de andar, como se dice ahora, etc. y que esa relación tiene que ser tan respetuosa como si estuviéramos casados o como si existiera una relación mucho más formal”, puntualizó.

Según cifras del sondeo “Percepciones sobre la Violencia en el Pololeo”, elaborado por el Instituto Nacional de la Juventud en 2016, el 51% de la población joven conoce a alguna persona víctima de violencia en el pololeo. De ese porcentaje, un 88% de los entrevistados dice saber de insultos, humillaciones, aporreos y gritos en parejas; y un 54%, de empujones o de arrojarse cosas.

Cifras preocupantes que llaman a la reflexión, porque es en la adolescencia donde se establecen, de alguna manera, las bases para la vida afectiva y de pareja. De este periodo depende el futuro de respeto y valoración mutua, por lo que es necesario reforzar la educación en este sentido.