Visita presidencial a la zona

(…) muchos esperan que el Presidente –independiente quién esté al frente- visite una zona con anuncios que entusiasmen y que hagan ver que efectivamente este Chile está en marcha, como ha parafraseado este gobierno, y no solamente quede la sensación que meramente fue una visita inspectiva.

02 Agosto   231   Editorial   Gustavo Alvarado

Cuando la máxima autoridad del país se asoma por la región, ciertamente es para conmemorar, inaugurar o anunciar alguna cosa, pero también lo hace para pasar revista al avance de los programas y planes del gobierno de turno. Pero también, que lo haga con “una marraqueta bajo el brazo”.


Por ello, que la noche del miércoles haya sido destinada a encabezar un gabinete regional ampliado a las autoridades, alcaldes y representantes del bloque oficialista, no deja de sorprender porque en aquella reunión debió ser informado de lo que pasa en la zona. Pero, como ciudadanos de esta tierra, se esperaría que hubiera alguien que también le hiciera ver al Presidente de la República las carencias y las necesidades de acelerar y destrabar ciertos nudos burocráticas, como los que hay en algunas iniciativas de relevancia para el desarrollo de la zona.


Como suele suceder, obviamente, los miembros del bloque oficialista declaran públicamente que la reunión o el encuentro fue positivo y que todo pareciera marchar sobre ruedas. Pero, internamente, no sabemos si alguien planteó la urgencia de acelerar proyectos, por ejemplo, para una mejor gestión y aprovechamiento del recurso hídrico, necesario para la subsistencia de la agricultura, esa misma actividad que fue celebrada por el propio mandatario en Duao, comuna de Maule, en el marco del Día del Campesino, recalcando la intención de convertir a Chile en potencia agroalimentaria en el mundo. Como nota al margen, solo reiteró las obras contempladas en el plan nacional de embalses, ya anunciadas hace varios meses, sin novedades en ese apartado.


Tampoco se sabe si alguien fue capaz de levantar la mano para apuntar la excesiva burocracia que viven las regiones para poder sacar adelante iniciativas necesarias. Por eso, quizás se entiende el “acto de protesta” del alcalde de Linares, Mario Meza, de no asistir a la cita con el jefe de Estado, manifestando así su disconformidad con algunos compromisos pendientes en el plan de reconversión de la zona tras el cierre de Iansa, situación que ha impactado a la zona del Maule sur.


En síntesis, más allá de pasar revista a los distintos organismos del gobierno en la región, muchos esperan que el Presidente –independiente quién esté al frente- visite una zona con anuncios que entusiasmen y que hagan ver que efectivamente este Chile está en marcha, como ha parafraseado este gobierno, y no solamente quede la sensación que meramente fue una visita inspectiva.