Voluntarios por el océano

Es una iniciativa que será muy replicable en las costas maulinas, las cuales no están ajenas a la contaminación de sus aguas

18 Enero 2018   9   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante los primeros días de enero, el Senado aprobó la regulación de las bolsas plásticas en las comunas costeras de nuestro país. Sin duda una gran noticia para el futuro del borde costero, pero que también insta a hacernos cargo de los años que han circulado y que muchas terminan en el mar, provocando una gran contaminación y daño ecológico.
Por ello, parece destacable el programa “voluntarios por el Océano”, el cual surge por esta problemática y que se han puesto como meta recorrer distintas playas de Chile para crear conciencia y educar sobre el daño que causa la contaminación por plástico en los mares del mundo, la cual según algunas estadísticas indica que llega a más de 25 mil toneladas al año.
Estos voluntarios iniciaron el recorrido lo primeros días de enero en Arica y pretenden llegar con su acción hasta las costas de Chiloé. No solo se deben tener ganas de participar, sino que además serán capacitados para aprender a realizar una limpieza efectiva en la playa y el mar, con la idea de que lo que se “saque” se recicle.
Sin duda, es una iniciativa que será muy replicable en las costas maulinas, las cuales no están ajenas a la contaminación de sus aguas. No hay que olvidar que las bolsas plásticas de polietileno pueden tardar hasta 400 años en degradarse, de las cuales miles de toneladas terminan cada año en el mar, afectando la biodiversidad del lugar.
Era el tiempo de tomar una decisión real, por ello el Senado en unanimidad aprobó el proyecto de Ley que Regula Uso de Plásticos Desechables de un solo uso en todo el país.
Solo en Chile se utilizan 300 millones de bolsas plásticas al mes, las que en su mayoría se desechan en 15 minutos, puesto que no se reciclan. Un dato no menor, que debería ayudar a toda la sociedad a tomar consciencia, para cambiar nuestros hábitos y cultura.