Voto desde los 14 años

Estamos hablando de decisiones que influyen en su entorno inmediato. Si tienen la posibilidad de votar su alcalde se sentirán con el derecho de exigirle.

19 Mayo   100   Editorial   Gustavo Alvarado

Cuando se habló de la responsabilidad penal de los adolescentes, en algunos surgió la interrogante de por qué no hacer extensiva esta responsabilidad social hacia otras esferas. En específico, cuando se debatió en el Congreso el control de identidad a menores de edad, se reflotó una iniciativa presentada en el 2012, que rebaja la edad para ser ciudadano y otorga el derecho a sufragio en elecciones municipales, a quienes hayan cumplido 14 años de edad.


Una idea que tiene coherencia con ciertas reglamentaciones que se imponen a los menores de 18 años. Si es tan válido que asuman penalmente por algún acto ilícito, también lo es para que sean sujetos de participación en los deberes cívicos de cada uno.


Claramente estamos frente a una contradicción vital. Es decir, los menores entre 14 y 18 años son imputables, pero no tiene los derechos que tienen los ciudadanos.
Así, en la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía, se discute una moción presentada por senadores que busca que en las elecciones municipales puedan votar los menores que tienen 14 años, y, a los 16 años, puedan hacerlo en las elecciones generales, es decir, parlamentarias y presidenciales, tal como ocurre en otras naciones como Brasil, Uruguay, Argentina, Nicaragua, Cuba, Gran Bretaña, Francia y Dinamarca.


Es una interesante medida que, en el fondo, podría llevar a que los jóvenes adolescentes vayan siendo partícipes de su entorno, de su barrio, con sus vecinos y que perciban cómo las políticas municipales sí les afectan. Estamos hablando de decisiones que influyen en su entorno inmediato. Si tienen la posibilidad de votar su alcalde se sentirán con el derecho de exigirle.
Cabe recordar que esta propuesta ya es válida y está vigente en el caso de las elecciones de las juntas de vecinos, donde pueden votar menores de edad.


Es que la valorización de los jóvenes va de la mano con reconocer que son personas que, mientras más pronto se vayan incorporando a la esfera de los derechos, en este caso, de elegir a sus representantes municipales, estarán más conscientes de la importancia de la política práctica.
No hay que cegarse a entender que hoy en día los adolescentes están en condiciones de dirimir y votar en las elecciones municipales. Y así como hoy si están habilitados para votar en las elecciones de las juntas de vecinos a contar de los 14 años, se puede decir que hay un referente que puede utilizarse como modelo.