Sábado, 23 de Marzo de 2019
Roberto Pizarro de la Universidad de Talca

Académico asegura que “necesitamos mayor inversión en hidrología” en la previa del Día Mundial del Agua

Experto en hidrología de la Universidad de Talca da luces sobre las necesidades del país y la región, así como pistas para ser una sociedad consciente de este valioso recurso.

Periodista: Marlyn Silva - Fecha de Edición: 16 de Marzo 2019

Con la consideración de que el agua es el recurso natural más importante del país, pues representa aproximadamente el 60% del Producto Interno Bruto (PIG) -más que la minería, que aporta un estimado de un 14%- es imperativo realizar inversiones para ampliar las fronteras del conocimiento en materia hidrológica y aplicar programas educativos en las comunidades.


Así lo planteó el director del Centro Tecnológico de Hidrología Ambiental de la Universidad de Talca, Roberto Pizarro, en la previa de la conmemoración del Día Mundial del Agua el próximo 20 de marzo. En términos productivos -contextualizó el académico- el país depende del agua, debido a que el crecimiento económico y desarrollo está ligado a sectores que la demandan, como la minería, la agricultura y el turismo. Aun así, el agua no debe ser valorada únicamente desde el área productiva, sino también como parte de ambiente.


“En la medida en la que tengamos los ecosistemas abastecidos adecuadamente de agua y no le estemos cortando los suministros a ese medio ambiente, no estaremos afectando nuestras cuencas, humedales, biodiversidad y sustentabilidad futura”, explicó.


Añadió que el modelo ideal de manejo del recurso hídrico es que sea de tipo competitivo, pero desde la colaboración. En la práctica, esto significa que los actores involucrados deben acordar cómo utilizarlo de manera óptima y favorecer a los otros productores, expuso Pizarro.

 

EL PODER DEL CONOCIMIENTO
En términos globales, afirmó, la Región del Maule tiene mayor oferta que demanda de agua. Pero ese valor, aclaró, no da cuenta de la distribución temporal y espacial del recurso. Por tanto, existe un vacío de conocimiento necesario de atender y compensar.


“Tenemos zonas como el secano, donde hay gran disponibilidad de agua. Sin embargo, lo que nos falta conocer es cómo funcionan nuestros ecosistemas. Necesitamos tener mayor investigación, desarrollo e inversión en hidrología, en saber cómo funcionan nuestras cuencas hidrográficas, cómo funcionan nuestros recursos subterráneos, dónde están, de qué periodo vienen”, sostuvo.

 

IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN
Para abonar el camino hacia una sociedad más atenta y responsable de sus conductas ambientales, Pizarro -profesor de la cátedra Hidrología de Superficie en la U. Talca- subrayó que las personas deben comprender que el agua “es un recurso finito, ya reducido y contaminable”, que debe ser cuidado en el tiempo.


“Deberíamos tener planes y programas desde el punto de vista educativo y cultural que permita que la población tenga consciencia”, sugirió el docente.


Localmente, mientras más lejos de la zona urbana se encuentran las personas, la consciencia ambiental es menor. Con todo, a partir de planes educativos potentes, los cambios culturales son posibles, según el criterio de Pizarro.


“Estamos bastante lejos (de lograr el cometido) en algunas zonas. En el mundo rural, a pesar de la importancia que tiene, los canales son considerados como cloacas o para botar basura. Eso habla de que no estamos conscientes”, agregó.


“Vemos sí que los niños y los jóvenes están teniendo una preponderancia mayor en esto. Si hiciéramos un programa mayor, creo que no nos faltaría mucho. Creo que como sociedad hemos ido aprendiendo. Si nos comparamos con algunos otros países, creo que estamos en un nivel interesante. Pero podemos llegar más alto con una masificación de la educación que tenemos”, puntualizó. 

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