Jueves, 23 de Mayo de 2019
Delincuentes irrumpieron en su parcela en el camino a Panimávida

Asalto y golpiza a empresario linarense

Jorge Bravo y Angélica Valdés fueron golpeados, maniatados e incluso quedaron con lesiones, a raíz del ataque perpetrado por tres delincuentes encapuchados.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 22 de Diciembre 2018

LINARES.- Un violento asalto afectó al empresario linarense, Jorge Bravo, y a su esposa, Angélica Valdés, quienes fueron atacados por tres encapuchados al interior de su parcela, ubicada a la altura del kilómetro 10.5 en el sector “Los Robles”, en la ruta que une esta capital provincial con la localidad de Panimávida.


La inusitada agresividad física y verbal es un aspecto que llamó la atención de los peritos de los detectives de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la PDI de Linares, quienes por instrucción de la fiscalía local están al mando de las indagaciones.
Bravo es propietario de la empresa Lincotex y hace 23 años que vive en este lugar exclusivo de la zona. Jamás pensó que, junto a su mujer, serían víctimas de la delincuencia y de hechos que los mantienen muy complicados, desde el punto de vista físico y psicológico.

 

TESTIMONIO
Jorge Bravo accedió a conversar con Diario El Centro y entregar su testimonio. “Llegué a la casa a eso de las 22:15 horas de anoche. Me estaciono a la entrada de mi hogar, abrí la puerta que da a un patio de luz y se conecta con la cocina, cuando por la espalda, llegan tres tipos vestidos de negro (estatura 1.75 metros), con capuchas, pasamontañas y premunidos de dos cuchillos de unos 50 centímetros. Inmediatamente me redujeron amarrándome de pies y manos, golpeándome la cara”, dijo el afectado.
Sostuvo que, además de la violencia física y psicológica, los sujetos fueron extremadamente brutales para exigir la caja fuerte. “Les dije que en mi casa no manejaba ninguna caja de fondos. Las luces de la casa estaban todas apagados. Puedo deducir que me estaban esperando dentro de los jardines de la propiedad”, añadió.


Después de unos 10 ó 15 minutos sufriendo golpes y ataques, arribó su esposa, Angélica Valdés, a quien también los antisociales redujeron raudamente, amarrándola y exigiéndole dinero. “La golpearon y le exigieron abrir la casa. Los sujetos desmantelaron nuestro hogar, llevándose un televisor, dinero en efectivo -dos millones de pesos-, joyas avaluadas en 7 u 8 millones, y un auto, que después apareció en la ruta Cinco Sur, al norte de Linares”, relató.

 

DENUNCIA A LA POLICÍA
Una de las principales preocupaciones de Jorge Bravo era la salud de su esposa. “Cuando los sujetos se fueron, me arrastré hasta la cocina y logré sacarme las amarras de los pies. Los delincuentes me pegaron en el rostro. Estaba muy afectado por mi señora. Además, sufrí cortes en los brazos, por lo que hay mucha sangre en varios puntos de la casa. Desaté a mi señora y tomé una camioneta para dirigirme al Retén de Carabineros de Vara Gruesa. Allí nos dieron las primeras atenciones e hicimos la denuncia. Luego nos fuimos al hospital. Tengo puntos en ambos brazos y manos. Fue una situación límite”, afirmó.
En cuanto a la justicia, dice el empresario que no espera mucho. “En Chile los delincuentes se pasean por las cárceles y vuelven a delinquir. Nunca habíamos sufrido un ataque de estas características. Creo que el mismo modus operandi se vivió el fin de semana en la zona de Termas de Quinamávida. Los delincuentes debieron haber estado dateados”, sostuvo.


César Hormazábal

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