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Caso Alcoholemias: primera víctima de los informes falsos alista demanda por daño moral

Nuevos antecedentes revelaron que la denuncia original no provino de la institución legista, sino de una mujer que estuvo a punto de ser formalizada por supuesta conducción en estado de ebriedad

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 19 de Marzo 2018

TALCA.- Mientras a diario se siguen suspendiendo audiencias por parte de la fiscalía que afectan a imputados por supuesta conducción bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad, surgieron nuevos antecedentes que aclararon el origen del denominado Caso Alcoholemias en el Servicio Médico Legal (SML) de Talca.
Se trata de una investigación que se instruye actualmente en la fiscalía de San Javier y que busca aclarar inconsistencias en los informes que emite el laboratorio de alcoholemias, a partir de las muestras tomadas a conductores de vehículos motorizados. Todo ello porque se han detectado gruesos errores en los resultados de estos peritajes.
A la fecha, se han establecido al menos diez casos, sin que se descarte un número mayor. El SML de Talca decidió analizar nuevamente las muestras de sangre y compararlas con los informes, en el periodo entre septiembre a diciembre del 2017. Dicha labora se está realizando en el laboratorio del SML de Concepción.

ACCIDENTE DE
TRÁNSITO
¿Cómo surgió la duda que originó un sumario en el SML –con la suspensión temporal de un funcionario y otro con licencia médica- y la investigación de la fiscalía? Se trata de un hecho que se remonta al 27 de noviembre del 2017 y que terminó recién el 2 de marzo del presente año, con un sobreseimiento definitivo.
Esto último ocurrió en el Juzgado de Garantía de Talca a petición del abogado, Mauricio González, defensor particular de una mujer que iba a ser imputada por manejo en estado de ebriedad simple. Los antecedentes contenidos en la carpeta judicial virtual señalan que esta persona se vio involucrada en un accidente de tránsito.
Se trató de un choque múltiple que involucró a cuatro conductores de vehículos motorizados. Como parte del procedimiento policial de rigor, personal de Carabineros trasladó a estas personas al Hospital Regional de Talca para las tomas de muestras de sangre, las cuales fueron remitidas al laboratorio del SML en esta ciudad.

INCOMPETENCIA
JUDICIAL
Pero no fue lo único, porque estas personas también debieron realizar una declaración en la Tenencia de Carabineros Abate Molina, quedando luego citadas al Tercer Juzgado de Policía Local de Talca, ya que el accidente sólo se tradujo en daños y no existía evidencia de que alguno de ellos manejaba en estado de ebriedad.
La gran novedad fue cuando una de las conductoras acudió a dicho tribunal el día 20 de diciembre, donde se le informó que el juez se había declarado incompetente y que había enviado los antecedentes a la fiscalía de Talca. Ante la extrañeza de esta persona, se le explicó que el informe de alcoholemia había arrojado positivo.
Ello significaba que, según el peritaje realizado en el SML, esta mujer conducía con 1.89 gramos por mil en la sangre, es decir, supuestamente incurriendo en un delito. Pero ocurre que tanto el parte policial como toda la evidencia descartaba esta situación. Además, la mujer estaba segura que el peritaje estaba absolutamente errado.

DILIGENCIAS
Allí comenzó a actuar la defensa legal. El abogado González explicó que su primera acción fue concurrir a la fiscalía y solicitar tres diligencias investigativas: la primera era tomar declaración a la denunciante; la segunda que se realizara un nuevo examen de alcoholemia a la muestra de reserva que queda almacenada en el SML.
Y la tercera diligencia consistía en un examen de ADN que permitiera comparar la sangre de la mujer con la muestra que tenía el SML de Talca y a partir de la cual se había practicado la alcoholemia. La fiscalía accedió a tales pesquisas con fecha 3 de enero del presente año, despachando un oficio con carácter de urgente.
Así se llegó al día 11 de enero, cuando la denunciante fue citada a declarar a la fiscalía. Allí, en compañía de su abogado defensor, fue informada que el nuevo informe del SML –fechado el 5 de enero- había reconocido que hubo un error. Ese documento, según explicó el defensor, lleva la firma del químico farmacéutico, Roberto Valenzuela.

ERROR AL
IMPRIMIR
El informe señala, agregó el abogado González, que el examen de alcoholemia original fue realizado por la también químico farmacéutica del SML, Karina Herrera, arrojando como resultado 0.00 gramos de alcohol en la denunciante. Pero advierte que el problema habría ocurrido al imprimir ese peritaje en una base de datos llamada ALCO-2017.
El químico Valenzuela –quien tiene la calidad de “perito revisor” de la unidad de alcoholemia del SML de Talca- indicó que para mayor seguridad decidió personalmente realizar el nuevo examen de alcoholemia en tres ocasiones a la muestra, arrojando siempre resultados negativos. Con estos antecedentes, el caso volvió a la justicia.
Así el abogado defensor solicitó una audiencia de sobreseimiento definitivo de la investigación contra la denunciante en el Juzgado de Garantía de Talca, la cual estuvo a cargo del juez, Humberto Paiva. La resolución quedó ejecutoriada el mismo día, por cuanto obviamente no hubo oposición de la fiscalía y tampoco apelación.

“FUE ALGO
TERRIBLE”
De cualquier forma, los hechos no se van a quedar allí, por cuanto Mauricio González explicó que –por instrucción expresa de la denunciante- se encuentra estudiando acciones legales para reparar el mal causado, específicamente, una demanda civil contra el Estado, donde se exija una compensación del daño moral.
“Ocurre que la fiscalía estaba lista para formalizar a mi clienta, con todo lo que ello habría significado, hasta que le hicimos ver el error. Ella entró en un estado emocional muy complejo. Además, ha tenido que incurrir en gastos y tampoco ha querido seguir conduciendo, por temor a que le pueda ocurrir de nuevo. Fue algo terrible”, dijo.
El abogado precisó que “menos mal que aquí se reconoció el error y se corrigió a tiempo. La pregunta es qué habría pasado si mi clienta no hubiera tenido la posibilidad de contratar un abogado y pedir estas diligencias. Es una interrogante para al cual no tenemos respuesta, pero cada uno podrá imaginarse el resultado”.

Hernán Espinoza

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