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Desigual panorama en las localidades del ramal Talca-Constitución

En estas apartadas comunidades la escasa densidad habitacional ha sido la razón por la cual no han recibido la misma atención que pueblos como Santa Olga o Los Aromos. Pero en ellas -más allá de las necesidades de hoy- la pregunta de fondo es también por la reconstrucción

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 08 de Febrero 2017

TALCA.- Pasada más de una semana de los incendios forestales, las pequeñas comunidades que existen en las cercanías del ramal Talca-Constitución que resultaron afectadas han ido -unas con más y otras con menos dificultades- procurando retomar cierta normalidad.

Mientras el trabajo de reconstrucción se ha focalizado en los sectores más poblados -Santa Olga, Los Aromos y Altos de Morán- estos pequeños pueblos han vivido sus traumas de manera más silenciosa.

En muchos ya han llegado funcionarios de la Municipalidad de Constitución para encuestar a los siniestrados. Sin embargo la pregunta de si se ha llegado a todos los pequeños pueblos o caseríos es algo que aún no se puede asegurar, como lo reconoció el martes pasado el intendente Pablo Meza.

 

MAQUEHUA

En Maquehua, donde se quemaron 15 casas, la suerte -dentro de todo- los ha acompañado. Unos conocidos del presidente de la Junta de Vecinos, Juan Villena, hicieron una donación de planzas para poder llevar el agua de las vertientes hacia los domicilios.

Con la numerosa ayuda que han recibido, al menos sus necesidades básicas ya están cubiertas. Además un tema fundamental como lo es la conectividad se resolvería a contar de hoy, con la esperada llegada del buscarril, que sólo llegará hasta ahí en todo caso.

Lo que falta entonces es avanzar en vivienda. La organización solidaria Techo, que está llevando a cabo una campaña para la construcción de viviendas de emergencia, habría considerado entre sus beneficiarios a Maquehua.

Para Juan Villena, es indispensable que hasta allí lleguen profesionales que dirijan este proceso y así se eviten inundaciones. “Con la erosión de los cerros producto de los incendios el agua va a escurrir sin trabas”, explica.

 

LAS QUEBRADAS DE PICHAMÁN

Es el caso de Las Quebradas de Pichamán fueron dos las casas quemadas, pero las secuelas del incendio alcanzaron a las 13 familias que allí habitan. “Lo más fome que nos pasó es que los vecinos por salvar sus vidas arrancaron y quedaron los animales adentro encerrados, y se quemaron vivos. Los perros, las cabritas, los chanchos”, relata el presidente de la junta de vecinos, Eladio Pérez, con una pena que se siente al otro lado del teléfono.

Cuentan que como están tan “a trasmano”, quienes se internaban por el camino a Empedrado avanzaban hasta cierto punto y al no encontrarlos, se devolvían. Así que un grupo de vecinos decidió ellos mismos acercarse “para ellos mismos traerlos”. Destacan también el apoyo solidario de la Junta de Vecinos de Costa Blanca, donde no fueron afectados por los incendios.

Una vez superada la emergencia de lo básico, lo que necesitan hoy con urgencia son muchos metros de planzas y forraje, dicen, para los animales que quedaron. Y por cierto la conectividad, en que el único medio era el buscarril.

Cuenta que de las averiguaciones que él mismo ha hecho en la Municipalidad por sus vecinos que perdieron sus casas, no le dieron muy buenas perspectivas, uno porque arrendaba la casa en que vivía, y en el caso del otro, porque no tenía su título de dominio.

 

FOREL

“Gracias a Dios hemos recibido harta ayudita” cuenta desde Forel, el presidente de su junta de vecinos, Edgardo Vera. También fueron ya encuestados.

No venía ni una sola carpa en la ayuda eso sí, así que a los que les quedó la casa parada albergaron a los vecinos damnificados.

Una vez más el tema de las planzas es lo urgente aquí. Hasta ahora se las han arreglado con pedazos que han unido como han podido, pero “a cada rato se revientan y se corta el agua y olvídese. Como están quemadas”, explica.

A lo que más le temen es, por supuesto, al invierno. Sin cultivos, con pocos animales, y con miedo a la cesantía.

 

Daniela Bueno

 

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