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Se consiguió rebaja de 10 mil pesos

Disconformidad en apoderados tras cierre de negociaciones en Colegio Andes

Del establecimiento particular subvencionado de Talca, que a contar del próximo año será particular privado, también se han retirado varios niños. Hasta el momento los apoderados no han anunciado otro tipo de acciones.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 12 de Agosto 2017

TALCA.- En julio pasado, en el colegio Andes, uno de los tres establecimientos particulares subvencionados del Maule (más dos jardines infantiles) que a contar del próximo año pasarán a ser particular privado, generó revuelo la publicación de lo que serán los nuevos aranceles para el 2018, con un aumento de alrededor de un 100%.

Poco después el Centro de Padres formó una mesa de negociación con la sostenedora del establecimiento con el fin de ver la posibilidad de bajar la colegiatura. La organización de los apoderados confirmó que hace algunos días esta mesa se cerró oficialmente con el resultado de una rebaja de 10 mil pesos mensuales, promediando así el nuevo arancel (varía según el nivel educacional) los 160 mil pesos mensuales, situación que no dejó conforme a la mayoría de los apoderados.

 

OPINIONES

Como presidente del Cuarto año C, Juan Acevedo contempló la posibilidad en un primer momento de entablar una acción judicial, como la del colegio San Jorge, pero en este caso, contra el Estado, culpando a la Ley de Inclusión. Sin embargo, desistió después a la espera de lo que se resolviera en la mesa de negociación.

Su opinión sobre el desenlace del trabajo de esta instancia es que “sigue siendo un valor extremadamente alto. Al pasar de 90 a 160 mil pesos no es alcanzable por muchas familias. Pero son las reglas del juego, la ley está amparando hoy día 100% a la directora y no tenemos mucho más qué hacer”.

Por su parte, María Isabel Valdés, apoderada de un tercero y un quinto básico, dijo que su opción es cambiar a sus dos hijos a fin de año, porque según su realidad económica “no se puede con dos niños”. Cuenta además que la molestia colectiva de los apoderados podría seguir teniendo más repercusiones internas, ya que en los dos cursos donde ella es apoderada se tomó la decisión de no participar en la feria costumbrista que habitualmente se hacía para Fiestas Patrias en la plaza Las Heras.

 

MASIVA EMIGRACIÓN

En un sondeo hecho entre algunos apoderados, consultados sobre la cantidad de niños de su curso que han dejado el colegio posterior a la publicación de los aranceles 2018, en promedio reportan entre 2 y 4 niños en cursos que rondan los 20 alumnos.

La mayoría de estos padres ha recurrido a otros establecimientos particulares subvencionados de la comuna de Talca, algunos de los cuales a la fecha ya estarían respondiendo que no hay más cupos disponibles.

En tanto, otros apoderados consultados señalan que, aunque implique esfuerzos económicos, han optado por no cambiar a sus hijos, principalmente porque sienten que el sistema de cursos pequeños que tiene el Andes es ideal para ellos, y temen no encontrarlo en otros establecimientos.

 

 

  ¿Sustentabilidad de los nuevos proyectos?

El director del Magíster en Dirección y Gestión Educacional de la Universidad Católica del Maule, profesor Julio Domínguez, plantea ciertas dudas respecto a la sustentabilidad en el tiempo de los nuevos proyectos educativos particulares pagados que comenzarían el próximo año a partir de los cambios del San Jorge y el Andes.

“No sé si Talca da para tener tanto colegio particular y con esa cantidad de plata, cuando sabemos que nuestra comuna no es de tanto ingreso”, expresa en primer lugar.

En segundo término, está el factor de la baja en la matrícula. “Me imagino que ellos tienen los cálculos sacados de una cantidad de estudiantes base que ellos apuestan que se van a quedar con ellos”, indica. Aunque finalmente plantea que “no sé si les van a dar los recursos efectivamente”.

Por otra parte, sobre la forma de administrar estos proyectos educacionales, el profesor Domínguez explica que la gran diferencia está en que siendo subvencionados, tienen que rendirles cuenta a quienes les entregan el dinero, esto es, el Ministerio de Educación.

En cambio siendo particulares pagados, esa obligación sólo queda para quienes pagan por estos servicios educacionales, sus apoderados, pero “hay más libertad de gastar” en lo que estimen conveniente de acuerdo a cómo ellos definan su proyecto educacional.

 

Daniela Bueno

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