Viernes, 19 de Abril de 2019
Ambas policías trabajan en la búsqueda

Enigmática desaparición de trabadora: solo se encontró su moto con una mancha de sangre

Víctima salió de su turno de noche en una frutícola, pero no llegó a casa. En el trayecto al domicilio se ubicó su vehículo, el cual presentaba indicios biológicos en una manilla, el casco, y las llaves.

Periodista: Mauricio Poblete - Fecha de Edición: 13 de Abril 2019

En un verdadero enigma para familiares y ambas policías se ha convertido la misteriosa desaparición de una joven trabajadora, de 25 años de edad, de quien solo se encontró su motocicleta y el casco, ambos con manchas de sangre, en un camino rural no muy lejos de la empresa frutícola en la cual acababa de terminar su turno de noche, durante la madrugada del jueves pasado, en la zona poniente de Curicó.
La joven, identificada como Maritza Andrea, madre de un niño de 5 años, había cumplido su turno de noche en la frutícola Dosal ubicada en el sector de Tutuquén. Para regresar a su domicilio en la comuna de Rauco, la trabajadora utilizaba su motocicleta tipo Scotter, a través de un camino interior, para acortar los aproximadamente 11 kilómetros hasta su casa.

 

MOTOCICLETA
Como era habitual, en su motocicleta enfiló por el camino a Tutuquén, rumbo al oriente, para luego tomar la ruta J-640. Según compañeros de trabajo, era lo que hacía siempre, aprovechando el buen estado del camino, y que de noche transita un menor flujo de vehículos, conectando interiormente con el camino a Rauco, en el sector Isla de Marchant.
En esta ocasión, algo rompió esa rutina de viaje. Maritza había salido a eso de las 04:30 de la madrugada desde su trabajo, sufriendo alguna situación inusual en el trayecto. Lo anterior porque una hora más tarde, personal de Carabineros era alertado que en el kilómetro de la J-640 había sido encontrado una motocicleta sin su ocupante.

 

BÚSQUEDA
Por ello, se pensó inicialmente que este frágil vehículo pudiera haber sido parte de un accidente de tránsito y que el conductor o conductora podría estar en las inmediaciones. La policía uniformada acudió rápidamente al lugar, constatado la existencia del vehículo e iniciando la búsqueda, sin embargo, resultó infructuosa.
El Prefecto de carabineros, coronel Aldo Borroni, explicó que “se pensó primero en un accidente de tránsito y, tras buscar a la persona en el lugar y no encontrarla, se hizo una revisión en el hospital o en los centros de salud, con los mismos resultados negativos”.

 

ENIGMA
En el lugar continuó el “barrido” para dar con el ocupante de la moto, mientras que -en forma paralela- se indagó la propiedad del móvil con los números de la patente. Así los carabineros llegaron hasta Rauco, donde ubicaron al padre de Maritza, desatando así el enigma en el que trabajan Carabineros y la PDI.
Durante el jueves, la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros revisó en varias ocasiones el lugar del hallazgo, entrevistando a los vecinos más cercanos. Allí Carlos Muñoz dijo “que no escuchamos nada anormal, solo supimos que algo pasaba cuando vimos las luces de los carabineros, salimos a ver, pero solo estaba la moto”.

 

PRESUNTA DESGRACIA
Ayer el caso policial pasó a manos de la fiscalía, donde se entregaron las diligencias a la Brigada de Homicidios de la PDI. El subprefecto y jefe provincial, Ricardo Castro, indicó que la investigación comenzó en torno a una denuncia por presunta desgracia, agregando que se analizan las posibilidades de un accidente de tránsito que pudiera haber derivado en otra situación aún no aclarada.
Precisó que en el lugar se realizaron peritajes fotográficos, mecánicos y planímetros, además de la entrevista a familiares, compañeros de trabajo y cercanos de la joven, así como la revisión de llamadas telefónicas, entre otros aspectos, para dilucidar esta misteriosa desaparición.
A su vez, el coronel Borroni sostuvo que “no descartamos nada”, considerando que junto a la motocicleta se ubicó también en casco de seguridad y las llaves del vehículo, sumado a la mancha de sangre en la manilla derecha.

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