Domingo, 16 de Junio de 2019
Homenaje póstumo

Evalúan bautizar calle en honor a la madre Irene

Si bien entre las opciones que se barajan está la posibilidad que alguna de las principales avenidas de Molina pase a llevar el nombre de la religiosa nacida en España, también toma fuerza que la escogida sea la propia arteria donde está ubicado el Hogar de las Hermanas del Buen Samaritano

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 21 de Febrero 2017

MOLINA.- Si bien se trata de una idea que estuvo circulando antes de su partida, la alcaldesa de Molina, Priscilla Castillo reconoció que está latente la intención de poder bautizar una calle de la ciudad de Molina, con el nombre de la madre Irene García de Prado, tema que deberá ser tratado en un futuro concejo municipal. “Habíamos pensando concretarla en vida, pero no alcanzamos. Independiente que ella ya no esté físicamente, cualquier acción que nosotros hagamos va a ser significativa en el lugar en que esté”, dijo. Entre las opciones que se barajan está la posibilidad que alguna de las principales avenidas de Molina sea rebautizada con el nombre de la religiosa, aunque también toma fuerza que la escogida sea la propia calle donde se encuentra el Hogar de las Hermanas del Buen Samaritano, recinto que impulsó desde su arribo a la segunda comuna más poblada de la provincia de Curicó, el cual, sobre todo, atiende a enfermos ya casi terminales, que carecen de un respaldo o del apoyo de algún familiar. Entre los premios y homenajes que en vida recibió la madre se encuentra la medalla “Abate Molina” entregada por la Universidad de Talca.

¿SANTA?

Tras la partida de la Madre Irene, de manera natural comenzó además a circular la idea de plantear que la religiosa sea catalogada como una “santa” por la Iglesia Católica. Por lo general, para que alguien sea declarado por la Iglesia beato o santo, se requiere la verificación de algún milagro después de muerto, “como prueba y señal divina de su santidad”. El milagro debe referirse a un acontecimiento “inexplicable” que supere “las fuerzas de la naturaleza” y que ocurra tras la respectiva  “invocación”. A partir de allí se puede ingresar el pedido formal de canonización.

 

CUARTO PABELLÓN

Pocos días antes de la partida de la madre Irene, al interior del hogar que fundó se llevó a cabo una ceremonia donde junto con inaugurar la nueva capilla del recinto (que significó la última participación en público de la religiosa a través de un audio previamente registrado), se colocó de manera simbólica la primera piedra del que será su cuarto pabellón. En términos generales, el proyecto contempla la construcción de un edificio de dos pisos, pero por ahora su financiamiento no se encuentra asegurado. En ese contexto, desde la fundación El Buen Samaritano, presidida por el economista, Bernardo Fontaine, se están llevando a cabo una serie de gestiones destinadas a poder amarrar los recursos necesarios para dar aquel paso. El nuevo pabellón permitiría acoger a cerca de 200 enfermos, accediendo de paso a descongestionar los módulos más antiguos, los cuales, ante la falta de espacio, amparan a enfermos incluso en sus pasillos. “Del nuevo módulo ya se están terminando sus planos. Aquí se necesita dinero para mantener esto, por tanto no solo hay que financiar la construcción, sino que hay que seguir adelante, mes a mes, manteniendo esta obra maravillosa, que inexplicablemente no recibe prácticamente ningún aporte del Estado y solamente sobrevive gracias al aporte de muchas personas”, subrayó Fontaine.

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