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Este miércoles, Día de San Valentín, se casaron en Registro Civil de Pencahue

Haitianos sellan su amor en Chile

Este domingo será la boda en la Iglesia Apostólica Pentecostal, gracias al apoyo recibido por una familia chilena quienes no han escatimado esfuerzos para verlos felices.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 15 de Febrero 2018

PENCAHUE.- A más de seis mil kilómetros de distancia de su tierra natal, Tinanphy Vengeliste y Fanda Vancil, una pareja de haitianos, dieron el esperado sí. El amor los unió hace ocho años y tras afrontar la prueba de estar distanciados por ocho meses en países diferentes, lograron reencontrarse y ante autoridades civiles chilenas decidieron formalizar su unión matrimonial este 14 de febrero.
Vestido de traje y corbata, Tinanphy no dejaba de sonreír. Fanda, por su parte, irradiaba amor solo con una mirada. Ambos bajaron de un furgón blanco acompañados de amigos chilenos, que con el pasar del tiempo se han convertido en familia y a los que ahora se atreven a llamar mamá, papá y hasta hermanos. En la edificación amarilla del Registro Civil de Pencahue, ya estaba agendada la fecha de ayer para que ambos contrajeran nupcias.


Luego de recibir la documentación pertinente, el jefe civil Wilson Soto procedió a leer las bases jurídicas del matrimonio. Edner Benjamín, de nacionalidad haitiana, amigo de la pareja, sirvió por primera vez como traductor, ya que los ahora esposos no tienen dominio del español. Sonrisas y miradas cómplices iban y venían entre la pareja, mientras los presentes no podían esconder la felicidad de ver a “los negritos” casándose, ansiosos capturaban cada instante en imágenes.
“¿Quieres a Fanda como tu mujer?” señaló el jefe civil, a lo que tras escuchar la traducción Tinanphy respondió con un rotundo sí. Fanda, ni siquiera esperó la traducción y aceptó con una gran sonrisa. Con dulzura y timidez, sellaron la unión con un beso y atesorando entre sus manos el libro que ahora los registra como un matrimonio de haitianos en Chile. La algarabía y abrazos de felicitaciones de los presentes no se hicieron esperar.

 

PRUEBA
Edner Benjamín ayudó a que Tinanphy y Fanda contaran su historia de amor. Se conocieron cuando ambos cursaban estudios en la básica en Haití. Él, quien le lleva seis años, la vio sentada en una plaza y decidió presentarse. Ella le sonrió y entablaron la primera conversación que los llevó a ocho años de amoríos.
En junio de 2017, Tinanphy viajó a Chile en búsqueda de un mejor porvenir. “Yo me sentía muy mal cuando Fanda estaba en Haití, estaba flaquito, no quería comer”, contó Tinanphy. Ella, por su parte comentó que durante los ocho meses de distanciamiento físico tenía problemas para conciliar el sueño y probar bocado.
Patricio Molina, chileno, quien conoce a Tinanphy desde su llegada a Talca, narró que el joven de 30 años tuvo problemas para encontrar trabajo. “Estábamos en invierno. Mi esposa salió a pasear a nuestra hija menor y lo vio junto a dos amigos. Les ofreció comida y así nació nuestra amistad. Como pertenecemos a la Iglesia Apostólica Pentecostal decidimos ayudarlos dándoles posada”.
Tinanphy actualmente llama a Patricio “papá Pato” porque lo ve como un padre. “Lo llamamos Maxi. Es una persona de buen corazón. Desde que logramos que lo contrataran y comenzara a trabajar destinaba casi todo su sueldo a enviárselo a Fanda para que ella pudiese venir”.
En noviembre, la joven que se encontraba en Haití había recibido todo el dinero y cuando salía de la casa de cambio fue interceptada por sujetos que hasta golpes le propinaron para robarla. Fanda fue a parar al hospital, su viaje tenía que posponerse porque los delincuentes se llevaron consigo el dinero que con esfuerzo logró reunir Tinanphy.
“Después de mi madre, Fanda es la mujer que más amo en el mundo”, dijo sonriendo Tinanphy, quien recuerda con alegría el 6 de enero de 2018, fecha en el que Fanda pisó suelo chileno. Tras días en Talca, el hombre no dudó en pedirle que se casara con él, ante Dios y ante los hombres. “Yo quiero ser fiel con Dios y estoy haciendo lo que él me pidió hacer. Ahora los dos nos sentimos muy bien y pedimos al Señor que ayude a la familia de Marcela, que nos ha ayudado. Si nos logramos casar, fue gracias a la gente de la iglesia”.

 

AYUDA
“Me siento bien a pesar de que no estoy con mi familia. Me siento como si estuviera en Haití porque papá Pato, mamá Marcela y sus hijos son buenas personas. Lo que más me gusta de Tinanphy es su buen corazón”, expresó Fanda, quien fue ayudada a arreglarse para su boda por los hijos de la familia Molina, en gratitud aseguró que cuando el ahora matrimonio procreen le colocarán Emiliana y Nacho a los pequeños, igual que los hijos de Patricio.
Tinanphy se bautizó en enero en la Iglesia Apostólica Pentecostal, Fanda es Bautista. El próximo domingo sellarán su amor en una ceremonia religiosa en la iglesia de la 18 sur con 2 Poniente. “Todos cooperamos en la iglesia para que ellos pudieran tener su pieza y vivir dignamente. Los invitados a la boda también ayudaron para que todo se realizara. Están muy enamorados”, contó don Patricio.
Dentro de las anécdotas que tendrán para recordar del 14 de febrero, está que además de casarse por el civil, les fue impuesto un parte policial. “La deficiencia de comunicación hizo que saliéramos tarde de Talca. Cuando íbamos en una recta camino a Pencahue, tratamos de pasar un camión y nos tocó acelerar, estaba un Carabinero y de inmediato nos multaron”, contó don Patricio, mientras Fanda y Tinanphy sonreían apenados por lo ocurrido.


Fraymar Pagua

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