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Habla Luis Moyano, coordinador regional de Seguridad Pública

“Hay lugares donde los vecinos dicen que roban todos los días, pero la realidad es que hay pocas denuncias”

Autoridad de gobierno destacó que en el Maule disminuyó en un 2,2% la tasa regional de delitos de mayor connotación social, incluyendo casos contra la propiedad, como los robos en lugar habitado y no habitado, así como la clonación de tarjetas bancarias “Las policías están mirando otros fenómenos, como son las incivilidades, esto es, factores de riesgo que sin configurar un delito propiamente tal igualmente generan inseguridad en la ciudadanía”

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 20 de Agosto 2017

Abogado, titulado en la Universidad de Talca, Luis Moyano desde el año 2014 ejerce como coordinador regional de Seguridad Pública, dependiente de la Subsecretaría de Prevención del Delito. Su labor principal es asesorar al Intendente y a los gobernadores en seguridad pública, así como llevar a cabo el plan regional de seguridad pública.

Durante la semana se llevó a cabo la última reunión de la Comisión Regional de Seguridad Pública, encabezada por el intendente del Maule, Pablo Meza, y las máximas autoridades policiales, del Ministerio Público, gobierno y del sector justicia. Allí se revelaron las cifras actualizadas de la Subsecretaría de Prevención del Delito, donde se establece que la tasa de delitos de mayor connotación social disminuyó un 2,2% en la Región del Maule.

Allí destacan las importantes disminuciones en casos de robo por sorpresa, robo en lugar no habitado y hurtos, así como también el casi nulo crecimiento de los robos en lugar habitado. Se agrega también que cayeron en un 2% específicamente los delitos de clonación de tarjetas electrónicas, un fenómeno nuevo que preocupa a todos los ciudadanos.

¿En qué consisten los consejos comunales de seguridad pública y cuál es la cobertura actual?

“En este momento, tenemos consejos creados en 26 de las 30 comunas de la región, aunque esperamos que antes que termine el presente año podamos llegar a todo el Maule. Ha sido un proceso muy positivo, porque esta ley está vigente desde noviembre del año pasado, aunque desde el 2014 que se trabaja con los municipios.

En esa fecha, desde la Subsecretaría se firmaron convenios con 73 comunas en todo el país, donde se crearon los consejos y planes comunales. Se buscó abarcar comunas que concentraban más del 80% de las denuncias a nivel país. En el caso de la Región del Maule, ello se hizo realidad en las comunas de Talca, Curicó y Linares”.

 

¿Qué relevancia tienen la figura del alcalde y de las organizaciones civiles en estos consejos comunales?

“El alcalde preside por ley estos consejos y esa responsabilidad es indelegable. Además, las sesiones son mes a mes. Lo importante es que se reúne a las instituciones a nivel local, esto es, donde participa la mayor autoridad de Carabineros, la PDI y la Fiscalía de cada comuna, junto a las organizaciones vecinales.

Nuestro ideal es que participen las entidades que conforman los consejos de la sociedad civil. Pero igualmente la participación está ampliada y nosotros pedimos un mínimo. En Curicó su experiencia es que ellos invitaron también a organizaciones juveniles, de deportes y productivas, como la Cámara de Comercio. Si bien no están establecidas por ley, dan una visión más global de la comuna.

Son una herramienta muy positiva, porque pueden entregar un panorama más integral, con distintos intereses en materia de seguridad. Por ello, es bastante positivo. Siempre le hemos dicho a los alcaldes que miren estos consejos como una instancia positiva de gestión y no simplemente como otra obligación de la autoridad.

Anteriormente no existía una instancia donde por ley estuvieron comprometidas ciertas instituciones en materia de seguridad. Es decir, lo que comprometa Carabineros en estos consejos lo tienen que cumplir, lo mismo con la PDI y la Fiscalía. Eso es muy positivo, porque se puede exigir ese cumplimiento”.

¿Y cómo se complementan esos planes de seguridad comunal con las estrategias que despliegan las instituciones policiales?

“Obviamente que partimos con un diagnóstico. Esa es una obligación para tener un plan comunal de seguridad pública. Nosotros como Subsecretaría de Prevención del Delito prestamos todo el apoyo técnico para que cada consejo comunal elabore su plan de seguridad pública, en el entendido que tengan una mirada local.

No porque la gente vea en los medios de comunicación que hay un delito de moda ello se va a reflejar en el plan. Por ejemplo, existen comunas donde nunca ha habido un robo de cajero automático o “portonazo” y donde, contrariamente a ello, el delito más recurrente puede ser el abigeato, especialmente en la ruralidad.

La idea es priorizar dos o tres delitos. A nivel regional, hemos apuntado a la violencia intrafamiliar, el consumo de alcohol y el tráfico de drogas. Aquí no estamos pidiendo que las instituciones realicen un doble esfuerzo, es decir, que más allá de su labor habitual tengan que realizar otras acciones por estos planes.

Por el contrario, lo que estamos planteando estos planes se integren con las estrategias institucionales, ya sean policiales o civiles. La idea del diagnóstico y elaborar un buen plan es focalizar los recursos. Tenemos el caso de los sitios eriazos, que se pueden afrontar no solo con fondos concursables, sino también con otras entidades que puedan aportar su oferta pública para estos fines”.

 

Las últimas cifras oficiales de seguridad apuntan a que en la Región del Maule la tasa de delitos de mayor connotación social se redujo en un 2,2% en comparación al año pasado. ¿Esa es ya una tendencia mirando lo que ha ocurrido durante los últimos años?

“Desde el 2014 que la tasa viene disminuyendo, ya que si bien ese año nos ubicábamos entre las cinco regiones con la menor tasa de delitos violentos, ahora estamos entre las tres más bajas. Lo más lógico es que esto siga bajando, porque implementando nuevas políticas, como son los consejos comunales de seguridad pública.

Además, ahora las policías no se están preocupando del delito más clásico, sino que también están mirando otros fenómenos, como son las incivilidades, esto es, factores de riesgo que sin configurar un delito propiamente tal igualmente generan inseguridad en la ciudadanía. Se trata de los rayados de panderetas, ebriedad en la vía pública, consumo de alcohol en la calle y los cortes de energía eléctrica.

Si miramos solo las cifras, tenemos una tendencia marcada a nivel país que nos posiciona como una de las naciones más seguras de Latinoamérica, pero la sensación ciudadana no se condiciona con esa realidad objetiva. Y  a lo que apostamos es justamente a enfrentar esa sensación, que es lo más complejo de trabajar”.

 

Las personas asocian mayor seguridad a mayor presencia policial, pero el crecimiento de las ciudades ha obligado a las policías a focalizar sus esfuerzos porque obviamente no  puede haber un carabinero o un detective en todas las esquinas…

“Ese es uno de los puntos clave, porque es un tema que siempre nos sale en los diálogos con las organizaciones sociales, y que llega a diario a los gobernadores o autoridades que están en terreno. La gente exige siempre más presencia policial. Pero estamos claros que las ciudades han crecido mucho, como ocurre hoy en Talca.

Existen tenencias policiales que ya no pueden dar cobertura a todo su sector jurisdiccional, pero ellos hacen un esfuerzo en georreferenciar y focalizar sus recursos, para apuntar a los lugares de mayor riesgo delictual. Y ocurre que las personas quizás no colaboran tanto para dar los pasos necesarios que permitan ser más responsables al momento de denunciar.

Hay lugares donde la sensación de inseguridad es bastante alta y los vecinos dicen que están robando todos los días, pero la realidad es que hay pocas denuncias, porque muchas veces son delitos menores o bien las personas simplemente no hacen denuncias, muchas veces, desencantadas por el tema judicial.

Nosotros hacemos valer allí que la denuncia no es solo para recuperar lo robado o atrapar al delincuente, sino también con una responsabilidad ciudadana, de poder ayudar al sector donde vive cada ciudadano. Si una persona denuncia que le robaron, a lo mejor a otro vecino no le va a volver a ocurrir, porque habrá mayor presencia policial dado que el sector se incluirá en la ruta de cada ronda”.

 

¿Cómo se afrontan los delitos contra la propiedad o en lugar habitado, que son los que más afectan la sensación de seguridad, ya que dañan el entorno familiar de cada víctima?

“Lo primero es decir que Chile se caracteriza por tener más delitos contra la propiedad que contra las personas. Por más oscuro que sea el panorama de la delincuencia, esto es algo relevante, porque tenemos una tasa de homicidios muy baja, comparada con otros países. Y ocurre que existen sectores en las ciudades que son para dormitorio, es decir, donde la gente sale muy temprano y llega en la noche.

Allí la clave es tomar medidas de auto cuidado. Es decir, ya no estamos como antes, cuando se podía dejar la bicicleta o el auto en la calle. Esa realidad ya no existe. Ahora hay que cuidar las cosas y, además, coordinarse con los vecinos. Para ello es muy importante el uso de la tecnología, con los grupos de Whatsapp, donde se puede intercambiar información.

Al final, lo importante es tener una organización social cohesionada y confiable. Ese es un tema de sociedad, porque avanzamos cada vez más hacia el individualismo. Lo otro es tomar medidas de seguridad en las propias casas. La idea es no enrejarse, pero instalar resguardos que pueden ser simples. De nada sirve cerrar completo, porque al final no se ve nada y eso perjudica a los propietarios”.

 

Terminal de Buses

¿Qué pasa con el tema de los focos delictuales? Se lo pregunto por el Terminal de Buses, donde se concentran estas incivilidades...

“A nivel nacional, los terminales de buses son puntos conflictivos, porque se reúne mucha población flotante que circula todos los días. Y uno no se da cuenta que le robaron hasta que llega al destino o se sube al bus. Lo otro es que el tema de los menores o jóvenes que consumen drogas o inhalantes en el frontis del terminal de Talca es un asunto complejo de afrontar. Ellos están en un vacío por la edad, porque son mayores de edad. Siempre ha existido un acercamiento con Carabineros, pero hay una importante responsabilidad de las instituciones que administran los terminales. Es decir, hay que realizar un trabajo con los propietarios y administradores, para llevar a cabo una estrategia integral. La idea es hacer un trabajo con estas personas y rehabilitarlas, pero también mejorar los entornos de estos recintos municipales”.

 

¿Uno de esos factores de riesgo es el alto número de patentes de alcoholes que concentra el terminal de Talca?

“Es un aspecto muy relevante. Nosotros lo tenemos como un tema importante, porque el alcohol es un detonante de incivilidades o delitos graves, como lesiones, riñas o violencia intrafamiliar. En ello, los municipios son los que regulan la entrega de patentes. Y lo otro es tener cuidado cuando se autorizan eventos masivos, porque muchas veces no se pueden controlar desde el punto de vista de la seguridad. Carabineros no se puede hacer cargo de la seguridad cuando se trata de eventos privados y donde no hay control de acceso”.

 

En el Terminal de Buses de Talca funcionó una oficina de seguridad pública que incluso contaba con pantallas y sistema de cámaras, además de presencia policial. Pero ahora no hay nada y la oficina está cerrada. ¿Ustedes saben que ocurrió con ese proyecto?

“El municipio es el que administra. Ese programa era del gobierno anterior que cumplió para los años que estaba proyectado, pero los proyectos que se instalan deben quedar permanentes en el tiempo. Ahora los municipios tienen la libertad de fijar prioridades. Nosotros exigimos a los municipios que se trabaje lo comunitario, porque no sacamos nada que signifique solo avanzar en lo material”.

   Cifras positivas

 

DELITO                                  TASA 2016          TASA 2017          DIFERENCIA

Robo con violencia                  62,6                  68,8                  10%

Robo por sorpresa                   52,9                  45,9                  -13,3%

Robo de vehículo                     26,7                  31,4                  17,3%

Robo en lugar habitado             174,8                 173                   -1%

Robo en lugar no habitado         139,3                 125                   -10,3%

Robos con fuerza                     14,3                  18,1                  26,3%

Hurtos                                   472,1                 448,3                 -5%

Homicidios                             0,9                    0,8                    -0,7%

 

FUENTE: Subsecretaría de Prevención del Delito. Datos de enero a junio.

 

Hernán Espinoza

 

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