Viernes, 24 de Mayo de 2019
Serían cuatro casas las que se salvaron

La “casa milagro”, una de las pocas que se salvó en el incendio de Santa Olga

La población está ubicada a 20 kilómetros del balneario de Constitución. La madrugada del jueves el fuego inclemente del incendio forestal que afectó a ese sector arrasó con más de mil viviendas

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 30 de Enero 2017

TALCA.- Son miles de personas las afectadas por los diversos incendios forestales que lamentablemente siguen sucediéndose e incluso rebrotando en las comunas y localidades declaradas como zona de catástrofe. Una de esas poblaciones fue Santa Olga, de la comuna de Constitución, la cual fue literalmente arrasada por el fuego, pero de milagro se salvaron cuatro viviendas.

Una de esas es la de Elisabeth Navarrete, quien esa noche, antes de evacuar por el inminente riesgo, dejó su casa cerrada y se fue con lo puesto y lo que logró sacar con sus manos. La mujer, cuando volvió en la mañana pensó lo peor, pues las llamas destruyeron todo a su paso. Sin embargo, “gracias al de arriba” se percató con gran alegría que su casa se había salvado.

En dicha instancia declaró estar “feliz porque nosotros somos siete familias en este sitio grande y decíamos que con una casa que quede parada, así empezamos todo. Estamos devastados igual porque vemos las casas de nuestros vecinos, que son años de esfuerzo. Al ver mi casa parada, le agradezco ‘al de arriba\' y quizás la dejó así para poder ayudar a los demás vecinos”, contó entre lágrimas de emoción.

EMERGENCIA

La dueña de casa explicó que al momento de evacuar le dejó encargada la casa a su “niñito y al de arriba”, que alcanzó a rescatar unos colchones y unos bolsos, pero el resto de cosas las dejaron tapadas afuera de la vivienda y como pudieron colocaron unas latas en los cercos, los que habrían cubierto de alguna forma de las llamas.

Claro que es evidente la devastación que quedó alrededor, donde es posible ver vehículos completamente quemados y de las casas de sus vecinos, nada.

Como una forma de “agradecer” este verdadero milagro, Elisabeth ofrece su casa para que familiares y vecinos puedan guardar sus enseres y la ayuda que están recibiendo.

Ahora están enfocados en hacer la limpieza de los escombros para que sus familiares puedan comenzar el proceso de reconstrucción.

“Ya con una casa, vamos a empezar. Uno ve cómo quedaron las casas de los vecinos, es una vida y esfuerzo. Acá no digamos que son buenos trabajos. Yo creo que cada persona que hoy va a levantar su casa, va a ser un esfuerzo doble porque aquí los trabajos son muy malos. Yo estoy más que agradecida”, señaló la mujer.

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