Jueves, 20 de Junio de 2019
Carlos Fuentes, presidente regional del Colegio de Profesores:

Las medidas contra la violencia escolar son “mediáticas” y no aportan solución

•Episodios de violencia en el ámbito escolar han sido abordadas a nivel legislativo con la aprobación de la Ley Aula Segura. Mas adelante, han surgido propuestas como la revisión aleatoria de mochilas recientemente anunciada por el alcalde de la Región Metropolitana a propósito de hechos de violencia ocurridos en el Instituto Nacional.

Periodista: Marlyn Silva - Fecha de Edición: 02 de Junio 2019

Para atender episodios de violencia entre estudiantes sucedidos sobre todo en la Región Metropolitana, las últimas semanas han surgido planteamientos como la revisión aleatoria de mochilas ¿Son estos mecanismos adecuados para solucionar el problema?

“Por la experiencia que uno tiene, la violencia es un problema muy complejo, grave, difícil y, por lo mismo, no creo que la solución vaya con estas medidas de revisión de mochilas. Creo que estas medidas son más mediáticas, son como para el titular de la prensa, no son la solución a este problema tan grande y profundo que tiene tantas aristas.
Uno podría preguntarse: ¿Las mochilas y después qué? ¿Después tendremos la revisión personal de los estudiantes? Entonces, creo que no se puede vivir ni estudiar en un manto de sospecha permanente”.

 

Cuando se presentó la Ley Aula Segura, se habló de la potestad de los directores para sancionar estudiantes y también se mencionó entre los argumentos dar seguridad a los profesores, ¿como docentes cuán amenazados se sienten respecto a los alumnos?
“No solamente de los alumnos. Hemos tenido casos no acá en la región, pero en otras partes del país, donde hemos tenido ataques de los apoderados contra profesores. Son situaciones aisladas, pero ocurren. Está dentro de este mismo contexto, porque algo está faltando al interior de los colegios para que el apoderado sienta que tiene canales de participación, sienta que es escuchado, que hay mecanismos distintos para resolver las controversias que se dan. Creo que tenemos que replantearnos en conjunto. El Ministerio de Educación, los municipios, la escuela, apoderados, alumnos y el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM). Todos tenemos que tener un gran debate de carácter nacional y como sociedad, porque también debemos preguntarnos cómo influyen todas estas cosas que pasan en la sociedad que ayuden a sentir que estamos en un ambiente violento, donde siempre el que tiene más poder se aprovecha del más débil”.

 

En el Maule, surgieron varios casos de estudiantes que, al parecer, se citaban en espacios públicos para pelear. ¿Estos hechos deberían tratarse en los establecimientos, aunque no se desarrollen dentro de los planteles?
“Creo que estos temas deben analizarse al interior de los colegios, pues forman parte de estos aspectos formativos en los que tiene que trabajar el colegio en la resolución no violenta de conflictos, en generar más espacios para tener una buena convivencia. Es un problema que se contrapone con estas exigencias académicas de rendimiento y competencia. Para eso hay que generar tiempo en las escuelas. Pero en qué tiempo lo hace el profesor, cuando de los tiempos que hoy la ley le garantiza -para que haga trabajo colaborativo, para que pueda analizar estos temas, planificar, evaluar, preparar material-, al profesor no se le respetan, porque se le manda a hacer otras actividades. Sin embargo, esos temas le competen a la escuela independientemente de si se desarrolla afuera, porque son sus alumnos los que están desarrollando conductas que no tienen que ver con los valores en los que se fundamenta el acto educativo”.

 

En Linares, hubo un caso particular recientemente de una madre que denunciaba cómo su hijo estaba participando en supuestos grupos delictivos donde jóvenes reclutan a estudiantes menores y, según la madre, las policías no atendieron con inmediatez la denuncia. ¿Están abordándose este tipo de problemas de violencia de manera correcta?
“Creo que desde el punto de vista de trabajo de las policías, llámese PDI o Carabineros, muchas veces uno echa de menos un trabajo más acucioso que pueda identificar y focalizar dónde están las personas involucradas para poder tomar las medidas oportunamente y, por otra parte, hacer también un trabajo de coordinación, porque ese alumno seguramente está asistiendo a un colegio. Entonces, hay que generar una participación con el colegio para ver en conjunto el problema”.

 

¿Están dadas las condiciones en los establecimientos para que los estudiantes reciban orientación adecuada en cuanto a cómo manejar conductas agresivas?
“Creo que en muchos colegios están las condiciones, a través de la subvención escolar preferencial, están los recursos, están contratados los equipos psicosociales, se está haciendo un trabajo en el tema de convivencia escolar. Creo que se ha ido avanzando en esa materia. Pero, naturalmente, siempre falta. Es posible avanzar más, hacerlo mejor, pero creo que tiene que ser de manera más interactiva con el resto de los estamentos”.

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