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No se permitirá comprar frituras y alimentos con sellos desde el 11 de este mes

Los “Me gusta” y “No me gusta” de los cambios en tarjeta de alimentación de la Junaeb

Universitarios valoran el incentivo a alimentarse mejor, a la vez que reconocen - y justifican- la arraigada costumbre de consumir “comida chatarra”.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 05 de Mayo 2018

TALCA.- A contar del próximo 11 de mayo la tarjeta BAES que entrega la Junta Nacional de Auxilio y Becas (Junaeb) tendrá nuevos cambios.
Papas fritas, hamburguesas y bebidas azucaradas que hasta el momento se podían comprar en las cadenas de comida rápida adheridas ya no será posible adquirirlas.
A lo largo del país existen 1.473 locales de comida rápida, pertenecientes a 37 franquicias que aceptan como método de pago la beca BAES.
En cambio, la Junaeb ha anunciado más de 200 nuevos menús balanceados que estarán disponibles en estas mismas cadenas.


A partir del 11 de mayo también los supermercados, donde al menos el 53% de los estudiantes becados utiliza su beneficio, se aplicará la restricción en los productos que cuentan con más de dos sellos negros “altos en”, directamente en los controles integrados al sistema de cajas.
“Nuestro objetivo no es restringir formatos de comidas, sino reducir la ingesta de alimentos nocivos para la salud del estudiante; esto quiere decir, bajar los niveles de azúcares, sodio y grasa de las preparaciones que consumen nuestros jóvenes”, dijo el direcrtor nacional de la JUNAEB, Jaime Tohá.

 

EL TEMA DEL MONTO
Por su parte los estudiantes ven luces y sombras en estas medidas. El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Talca, Alexis López, opina que al restringir la compra sólo a alimentos saludables “más se restringe la cantidad de alimentos que pueden ingerir nuestros compañeros”, ya que éstos serían más caros.
Explica que con el monto actual, que es de 32 mil pesos “sólo alcanza para que nuestros compañeros coman 20 días al mes con un almuerzo que está costando alrededor de 2500 pesos. Por lo tanto el verdadero problema es que tiene que haber un alza en este monto”, indica.
Agrega a la vez que es un tema que han visto como Confech y que se ha acordado planteárselo al Ministro de Educación.

 

LA REALIDAD LOCAL
Otros estudiantes consultados generalmente ven un lado positivo en la medida, que es el incentivo hacia una alimentación más saludable; pero al mismo tiempo estiman que al menos en sus casos no tendría un gran impacto ya que no suelen almorzar en locales de comida rápida pertenecientes a cadenas. En efecto, estos locales en Talca están más bien lejos de los campus universitarios.
En lo que es su realidad, estudiantes del campus Lircay de la Universidad de Talca y de la Universidad Autónoma sede Talca comentan que habitualmente van a almorzar a los casinos de sus respectivos campus o a locales cercanos. Allí la mayoría reconoce que hay un alto consumo de alimentos no saludables, aún incluso en los que se presentan como de “comida casera” y que pueden comprar con su tarjeta BAES. “Ahí no se puede saber finalmente cómo fue hecha esa comida”, opina Sofía Sanhueza, alumna de la U. Autónoma.
En tanto Camila Campos, presidenta del Centro de Alumnos de Derecho de la U. de Talca, plantea que en el campus Lircay una demanda de los estudiantes es mejorar la calidad del servicio del casino “que no es realmente supervisado por un profesional de nutrición”; y que si bien hay un quiosco naturista, no es suficiente, ya que “es sólo un quiosco para cinco mil estudiantes”.


Daniela Bueno

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