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Decano de la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas UCM

Luis Albornoz: “Desgraciadamente la desconfianza ya está instalada”

El sacerdote se refirió al complejo proceso que está atravesando la Iglesia Católica chilena.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 17 de Mayo 2018

TALCA.- El decano de la Facultad de Ciencias Religiosas y Filosóficas de la Universidad Católica del Maule, el sacerdote Luis Mauricio Albornoz, reflexionó sobre la reunión que están sosteniendo los 34 obispos chilenos con el Papa Francisco en Roma, a raíz de las acusaciones de encubrimiento a los abusos de poder y sexuales contra menores, cometidos por Fernando Karadima.
Si bien indicó que es común que el Sumo Pontífice discuta con prelados ciertos temas circunstanciales, resulta “inédito” que se convoque a toda la conferencia episcopal y el carácter público que ha tomado “y las relevancias y consecuencias mediáticas, sociales y eclesiales que ha traido consigo. Lo inédito en este caso es la forma cómo se ha originado y en lo que ha derivado o puede derivar”, señaló el sacerdote.

DESCONFIANZA
“En términos de imagen pública, la desconfianza desgraciadamente está ya está instalada en distintos ámbitos del quehacer nacional, por supuesto, también en la Iglesia. Revertir esto creo que será una tarea ardua que debe buscar mucho más que medidas disciplinares o formales en las instituciones”, sostuvo Albornoz.
Añadió que existe un clima de “posverdad” que “lleva a generar estos ambientes de desconfianza, que atendiendo a situaciones que son reales, como ha sido la desantensión a víctimas de abusos sexual por parte de miembros de la Iglesia, el colectivo no logra distinguir los planos entre realidad y apariencia”.
En este sentido, para el sacerdote los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones o las creencias personales, la mayoría de las veces influidas por corrientes de opinión o redes que abundan hoy por todas partes.

ACTUAR
“Mi modesta opinión es que hay que buscar las maneras de elevar -en parte ya se está haciendo- los estándares de procedimiento en los casos de abuso cualquiera sea su expresión, y lo mismo en otras materias del quehacer social y eclesial”, indicó.
El sacerdote explicó que en el caso de la Iglesia de Talca en particular, “ya lleva tiempo trabajando institucionalmente en lo que se refiere a prevención de abusos, esto hay que promoverlo y mejorarlo cada vez más. La confianza se recupera con el tiempo, en la medida en que se proceda con claridad y transparencia en las distintas variables que se exijan, y reconstruir esta confianza será sin duda una tarea de todos los que somos y nos sentimos Iglesia”, manifestó.

“DOBLE DOLOR”
El decano de la UCM explicó que le ha tocado conocer de cerca historias de abuso de distinto tipo, también sexual. “Sin duda que es una realidad inmedible en los efectos que puede tener para las víctimas. Las personas que han sido abusadas guardan esto para toda la vida, y aprenden a vivir con ello. Desde este punto de vista nada de lo que se haga podrá reparar su situación y volverlos a su estado original, sin embargo, se hace necesario buscar los modos en que, al menos, puedan hacer más llevadera sus vidas”.
Pero comentó que cuando esto ocurre en la Iglesia, “tiene un doble dolor, y no es casualidad que los obispos recojan en sus palabras iniciales al llegar a Roma dos conceptos fundamentales: dolor y vergüenza. Dolor por las víctimas y vergüenza porque no supimos estar a la altura. Esto es lo que a todos quienes constituimos parte de la Iglesia nos debiese aquejar y estremecer, en lo hondo de lo que somos y estamos llamados a ser”.

TAREA COMPLEJA
Remarcó que en materia de abuso sexual, por la complejidad del tema, “todos tenemos que trabajar para que exista mayor claridad en los procesos y mejores caminos para los denunciantes y eventuales víctimas en todo tipo de instituciones, también en la Iglesia”.
Hoy está claro -añadió- que cualquier denuncia no se puede dejar pasar y que los procedimientos para llevar adelante estas denuncias, “cada vez llegan más a las bases, lo que contribuye a que todos seamos más corresponsables. Se abre aquí un nuevo camino de fidelidad a Jesucristo y a su Evangelio que hay que potenciar, dejándose empapar de los medios que la sociedad nos puede aportar desde el mundo técnico y profesional. Se han dado pasos, y habrá que dar más”.

SOBRE EL RESULTADO
DE ROMA
Albornoz declaró respecto a los eventuales resultados de las reuniones de los prelados chilenos en Roma, “no me siento capacitado ni con autoridad para responder, sugerir siquiera, lo que debería ocurrir. El Papa nos ha convocado a un estado de oración que por lo pronto hemos estado haciendo en nuestras comunidades para que el Espíritu Santo actúe en la reflexión y toma de decisiones que deberá hacer el Papa junto a nuestros obispos”.
Respecto de la remoción de obispos -indicó- que es una decisión que depende del Papa y de la conciencia de los eventuales involucrados “delante de Dios. Me consta que en más de algún caso está en la disposición de los obispos poner en las manos del Papa su servicio episcopal, pero los cambios que pueden ser exigidos, a mi entender, no pasan por eso exclusivamente”, puntualizó el decano de la UCM.

Karin Lillo

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