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La joven talquina que padece una enfermedad aún sin diagnóstico concreto

Madre de Paula pone sus esperanzas de vida en “cruzadas de amor”

La divulgación del caso en redes sociales y medios de comunicación ha permitido que un grupo de médicos ofrezcan ayuda para evaluar a la talquina.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 13 de Febrero 2018

TALCA.- Más de siete carpetas repletas de recetas médicas, referencias a especialistas, resultados de análisis y diagnósticos errados, atesora y organiza con paciencia, María Cecilia Ahumada, madre de Paula Díaz Ahumada, la joven talquina que presenta una enfermedad sin diagnóstico concreto que la mantiene en cama y padeciendo fuertes dolores en todo su cuerpo, al punto de llegar a solicitar ante la presidenta Michelle Bachelet la autorización para la práctica de la eutanasia.
La esperanza de la madre de grandes ojeras y visible cansancio, está puesta en el ofrecimiento de una organización que desde la semana pasada está monitoreando a Paula y que además ha ofrecido la hospitalización, evaluación y análisis del estado médico de la joven de 19 años en la Clínica Las Condes en la capital chilena.


“Y justo cuando no veíamos la salida ha aparecido mucha gente de buen corazón, está ONG de médicos quiere ayudar a mi Paula. Ellos han venido desde Osorno y Santiago. El estado de mi hija es delicado, no es venir y llevársela. Hemos venido gestionando una ambulancia y el dinero para pagar el traslado. Nosotros sin pedir nada, están ocurriendo cosas maravillosas. Este fin de semana estábamos organizando el historial médico de estos casi cinco años”, comentó María Cecilia.
Como “cruzadas de amor” denominó toda la ayuda recibida. “Un señor nos está ofreciendo también ayuda desde la Universidad Católica que tenemos que considerar. Si hay médicos interesados en ayudar con su experiencia o conocimientos, mi deseo es que se una, yo veo esto que está pasando como una cruzada. También hay personas que nos ayudan con víveres y hasta dinero y nuestra familia trata de ser lo más transparente posible. Todo lo que llegue se usa solo en el beneficio de la Paula”, destacó la madre. Sobre la propuesta realizada desde el Ministerio de Salud sobre brindar evaluación Médica en la clínica San Borja, aseguró que aún no ha respondido.

 

FE Y ESPERANZA
Desde 2013, Paula comenzó a padecer de manera progresiva daño neurológico, movimientos involuntarios, pérdida de consciencia, parálisis del nervio craneal y extremidades, epilepsia, encefalitis, convulsiones, dolor crónico, perdida de control del esfínter. Los padecimientos surgieron cuando, sin consentimiento de su apoderada, fue vacunada en el colegio con una mezcla de DPT, contra la difteria, tétano y coqueluche.
“No ha sido nada fácil. Nadie dimensionó el nivel de gravedad de la enfermedad de Paula. Muchos, después de tantos años y de ver su condición han venido pidiendo perdón. Yo soy una persona de mucha fe y nunca he bajado los brazos. Confío en que estas cruzadas ayudarán a calmar los dolores de mi hija que sufre tanto”, expresó la madre.
Desde la semana pasada, Paula está siendo sometida a terapia con aceites para dolores reumáticos donados por Fundación Daya, mientras su naturópata le trajo desde Estados Unidos un frasco de pastillas naturales indicadas para pacientes deshuesados que ayudan a sobre llevar los dolores.
“Ella me dice mamita nuestra lucha no es por nosotros, sino aquellas niñas afectadas, por aquellas mamitas que luchan solas y no son escuchadas. Yo particularmente, no puedo dejar que los médicos bajen los brazos con mi hija, cuando a lo mejor todavía hay mucho que hacer por ella, este es un ejemplo de ello, Paula sigue recibiendo ayuda”, insiste.

 

IMPACTO
El mayor shock emocional, asegura la madre, lo recibió cuando Paula y su hermana Vanessa tocaron el tema de la eutanasia. “Fue muy difícil. Su hermana decía que la apoyaba, que no quería verla sufrir tanto. A mí me costó asimilarlo, aún estoy trabajando para humanamente entenderla. Todos los días veo como sufre y me pide descanso, es en ese momento cuando pienso que es lo mejor para ella. En medio del agotamiento trato de que ella mantenga la esperanza. Mi fortaleza viene de Dios y de mis hijas. Yo creo que esta enfermedad nos desarmó pero es Paula quien en todo este tiempo me ha armado y cambiado para mejor”, cuenta.


Admitió que desde que Paula comenzó a empeorar se centró en investigar para comprender lo que los médicos no le sabían decir. Aunque recuerda como los galenos las trataban sin piedad, hoy dice que tanto Paula como ella no les guardan rencor. “Sé que Paula puso el tema de la eutanasia en discusión, así como ella hay personas que sufren y tienen derecho a morir dignamente”.
Aunque Paula no quisiera ser utilizada de nuevo como “conejilla de indias” la madre asegura que ella le prometió que haría todo lo que humanamente se pudiera sino respetaría su decisión de partir, tal como se lo prometió. María Cecilia, insiste que el sistema de salud chileno es muy caro y quien no tiene dinero y padece una enfermedad sin diagnóstico sufre mucho.

Fraymar Pagua

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