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Mayoría de denuncias por maltrato escolar son por violencia psicológica de adultos a menores

Superintendencia de Educación dio a conocer que en el primer semestre del 2017, de las 90 denuncias que ingresaron bajo el ítem de maltrato, 34 de ellas son de este tipo.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 21 de Septiembre 2017

TALCA.- La Superintendencia de Educación de la Región del Maule dio a conocer que la cifra de denuncias por maltrato escolar durante el primer semestre del 2017 asciende a 90. Esto corresponde al 38,9% del total de denuncias ingresadas en la región, es decir, 231.

Luego, en el desglose de las cifras por maltrato, se puede ver que la mayor cantidad de ellas -un total de 34- son por violencia psicológica ejercida por adultos hacia menores. Le sigue de cerca el maltrato físico entre alumnos, con 33 denuncias; el maltrato psicológico entre alumnos (12 denuncias); y el maltrato físico de adultos a menores (11 denuncias).

Esto sigue la tendencia a nivel nacional, donde según consigna el diario El Mercurio del domingo pasado, hubo 698 denuncias por maltrato de adultos hacia alumnos, siendo también aquí la primera mayoría, lo que corresponde al 31,7% del total de denuncias recibidas en todo el país durante el primer semestre.

 

ANÁLISIS DESDE LA

 SUPERINTENDENCIA

De acuerdo al análisis del director regional de la Superintendencia de Educación, Marcelo Torres, como en todas las materias de convivencia escolar, marca mucho la diferencia el que los establecimientos puedan contar con un encargado y un plan de convivencia escolar. “Estableciendo por cierto responsables, prioridades, plazos, y la forma de evaluar respecto de cómo en la escuela se corrigen aquellas situaciones de violencia o de maltrato”, detalló.

Respecto de la evolución a través de los años, consigna que si bien no han ido en crecimiento como la tendencia nacional, siempre se han mantenido en un rango superior a las 200 por año, lo que a su juicio, evidencia que en la región se ha hecho “un buen trabajo” de parte de los establecimientos en este sentido

Y también coincide con la visión expresada por el superintendente nacional, Alexis Ramírez, en orden de que los padres están siendo más proactivos en exigir a los establecimientos que se frene este tipo de situaciones, producto de que hay más sensibilización sobre actitudes que antes eran más naturalizadas.

 

FIRMES PERO

CON RESPETO

Si bien, el dato de que la mayoría de las denuncias corresponde a maltrato de adultos a estudiantes no circunscribe el problema a los docentes, ya que en los establecimientos educacionales hay varios otros profesionales o auxiliares que interactúan con los alumnos, lleva a preguntarse qué es lo que hay detrás, para que se genere una situación de este tipo de parte de los profesores, que son los que pasan más tiempo con ellos, y de quienes, además, se espera que tengan una formación sobre cómo abordar los conflictos en buenos términos.

De acuerdo a la directora de la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma, Paulina Gaspar, “la violencia psicológica da cuenta de descalificaciones, críticas. Lo que pasa es que por mucho tiempo ese tipo de conductas estaba totalmente normalizado, entonces es por eso que algunas personas, que aunque tengan formación universitaria, aún pueden seguir usándolo”.

¿Es posible revertir estas conductas? Para Paulina Gaspar definitivamente sí, ya que incluso a veces el docente no se da cuenta de la gravedad de lo que hace. “Lo que nos falta es, primero, ayudar a esas personas a que puedan ponerle el nombre a esa conducta que ejecutan, que es “violencia”, “violencia psicológica”. Lo primero es que puedan entender que corresponde a esa categoría. Cuando sean capaces de entender eso van a ver que sin querer le pueden estar causando un daño al otro y se están causando un daño a sí mismos”, explica.

Por último, aclara que esto, de ningún modo, tiene que ver con la actitud firme que puede tener un docente al momento de imponer disciplina. “Lo que pasa es que hay distintas estrategias para resolver conflictos, y por lo tanto, la idea es que aprendan a utilizar otras estrategias”, porque -acota la académica- las conductas que tienden a denostar al alumno más bien generan en él miedo o rechazo.

Daniela Bueno

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