Domingo, 18 de Noviembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Despejado
En el Cementerio Municipal

Plantean millonaria indemnización tras “extravío” de osamentas

El caso surge cuando un matrimonio curicano quiso trasladar los restos de quien fue su primera hija. Seremi de Salud emitió documento el cual confirma la ausencia del cuerpo, recalcando que se trataba de un “terreno virgen”

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 19 de Julio 2016

CURICÓ.- Una demanda civil de indemnización de perjuicio fue la que presentó un matrimonio en contra del Cementerio Municipal de Curicó, decisión que fue tomada tras enterarse del “extravío” de los restos de quien fue la primera hija de la pareja.

Según lo manifestado por el abogado Cristian Merino, quien representa al matrimonio constituido por René Quitral Muñoz y Julia Vidal González, la historia se remonta a 1976, cuando a los pocos minutos de nacer, Julia del Carmen Quitral Vidal perdió la vida, siendo sepultada en el patio número cinco del citado camposanto.

Tras ser madre al año siguiente, por una recomendación de carácter médico, por algunos meses la mujer se ausentó de visitar la sepultura de su primera hija. Pero durante el propio 1977, al regresar al cementerio, se percató que los restos de su hija habían sido trasladados del patio número cinco al patio número seis, comprobando que efectivamente en aquel sector se encontraba la respectiva lápida.

Un nuevo capítulo se escribe en 1980 cuando la pareja tiene mellizos: Gonzalo y Diego, falleciendo este último, siendo sepultado precisamente en el patio número seis, muy cerca de su hermana Julia. Si bien en estricto rigor se trataba de una “sepultura de carácter temporal”, con el paso de los años, recalca Merino, el matrimonio canceló los respectivos requerimientos, tal como en su momento lo solicitó el cementerio.

Ya en el 2014 la familia tomó la decisión de comprar una sepultura perpetua en cementerio Parque del Recuerdo, el cual se encuentra a un costado del camposanto municipal, esto a fin de “reunir” a Julia con Diego. Para ello solicitaron una autorización a la Seremi de Salud del Maule, lo que además viene aparejado con la cancelación de un monto puntual. Dicho organismo fue el que en definitiva emitió un documento el cual indica que para el caso de la sepultura de Julia “no se encontraron las osamentas”, es decir, el terreno “era virgen”.

Por su parte, los restos de Diego sí permanecían donde se indicaba, siendo trasladado, en definitiva, a su nuevo nicho.  

 

CAMINO JUDICIAL

Merino agregó que como ninguna de las respuestas entregadas a la fecha tanto por la directora del cementerio de aquel año como por el actual alcalde de la ciudad “satisfizo a la familia”, optaron por seguir el citado camino judicial.

“Lo que se está demandando en este caso es el daño moral por la aflicción e impotencia que experimenta la familia ante la imposibilidad de poder constatar los restos mortales de su hija y hermana, para poder brindarles sagrada sepultura y poder visitarla regularmente”, acotó el jurista.

 

INDEMNIZACIÓN

A fin de resarcir el daño generado, el matrimonio decidió interponer la aludida demanda en el Segundo Juzgado de Letras de Curicó, la cual se justifica ante la “falta de la debida fiscalización y control de registro de inhumaciones y exhumaciones que derivó en el extravío de las osamentas”, tomando en cuenta la existencia de una “responsabilidad contractual”, ya que el matrimonio canceló “de manera regular” los derechos de sepultación, es decir, la respectiva cuota o arancel, cada tres años al Cementerio Municipal.

Respecto a la indemnización, el documento indica que se ha solicitado 100 millones de pesos para cada uno de los padres, 33 millones de pesos para cada uno de los hijos, en este caso, hermanos de Julia (uno de ellos quien reside en EE.UU.), lo que en total alcanza una cifra que supera los 300 millones. “Esto para la familia implica un gran dolor, el cual los va a acompañar por el resto de sus vidas”, concluyó Merino. 

Volver

Comentarios