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-5,1% en el segundo trimestre

Región del Maule es la segunda del país con peor desempeño económico

Crecimiento regional sigue la tendencia negativa observada desde el último trimestre del 2016, sectores de electricidad, gas y agua registraron la mayor incidencia.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 19 de Agosto 2017

TALCA.- El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el Indicador de la Actividad Económica Regional (Inacer) del Maule, correspondiente al segundo trimestre del 2017 (abril a junio) y el resultado no fue para nada alentador, dado que la región registró una disminución de 5,1%, comparado con el mismo trimestre del 2016.

Seis de los 11 sectores incidieron de forma negativa para el Maule, acumulando al sexto mes del año una variación de -5,0%. Esta cifra lo ubicó en el segundo lugar entre las regiones que registraron menor crecimiento, luego de Tarapacá (-7,4), según informó ayer el INE.

Respecto a estos porcentajes, entre los sectores que registraron el decrecimiento en el trimestre, se encuentran electricidad, gas y agua. En este caso, se debe a la disminución del subsector electricidad. Además, el segundo con mayor incidencia negativa fue el sector silvoagropecuario, que se explica por la disminución del subsector frutícola.

El economista Guillermo Riquelme, de la Universidad Autónoma, mencionó que según los recientes datos de cuentas nacionales entregados por el Banco Central de Chile, el crecimiento de la economía a nivel nacional fue de 0,9% para el segundo trimestre del año, cifra considerada “paupérrima”, más aún cuando se acumula a junio un crecimiento de solo 0,5%.

Añadió que “lo evidenciado en el Maule se arrastra desde el último trimestre del 2016 en donde se decreció un 6,3%, por lo que no solo podemos, a priori, asumir que la gran caída de la actividad productora maulina se debe exclusivamente al desastre de los incendios forestales y su consecuente impacto en todas las actividades económicas asociadas al sector silvoagropecuario”.

En tanto, el doctor en Economía, Rodrigo Saens, afirmó que al tener en cuenta estas cifras se puede hablar de una tendencia de la economía regional al decrecimiento, contando los tres últimos trimestres consecutivos. “Lo más preocupante de las cifras del INE es que éstas muestran que en términos de actividad económica, en los últimos 12 meses, hemos ido de más a menos. Aún no existen, ni a nivel nacional ni regional, signos de recuperación. La economía sigue empantanada”, expresó.

 

SECTORES A LA BAJA

En el caso de los sectores que registraron una disminución de su nivel de actividad (aparte de electricidad, gas, agua y silvoagropecuario) se destaca la industria manufacturera, debido a la baja en la producción de seis de sus 14 subsectores, considerando la escasa elaboración y conservación de frutas, legumbres y hortalizas junto con aserrado y acepilladura de madera.

Otro que tuvo números negativos fue el sector de comercio, restaurantes y hoteles, al igual que los servicios financieros y empresariales, servicios sociales, personales y comunales.

 

EN ALZA

En cuanto a los sectores que mantuvieron incidencia positiva, se destaca el área de la construcción. Este comportamiento se basa, fundamentalmente, por el alza del subsector de edificación no habitacional.

Por su parte, transporte y comunicaciones evidenció un leve aumento producto de dos de los cinco que lo componen, como son servicios conexos y comunicaciones. Con esto, el sector ha mostrado una expansión de su actividad, de manera interrumpida, desde el primer trimestre del año 2012.

En el caso del sector de vivienda  también registró cifras positivas por un ajuste al alza en el stock final de viviendas.

En tanto, minería y pesca ambas mostraron incremento en sus actividades durante el periodo abril-junio de 2017 en los resultados del Inacer.

 

IMPLICANCIAS

Cifras negativas enmarcan la situación en la región, lo que trae implicancias a mediano y largo plazo. Así lo manifestó el docente de la Universidad de Talca, Rodrigo Saens, para quien “las principales implicancias de estas cifras sobre la calidad de vida de las personas se encuentran en el mercado laboral. La caída en la actividad económica se traduce en menor empleo y menores salarios. No es casualidad que la composición del empleo también haya ido cambiando en los últimos años. Debido a la caída en la actividad económica de la región, mientras el empleo por cuenta propia, que es el más precario y sin contrato sigue aumentando, el empleo con contrato disminuye”.

 

María Paz Yáñez

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