Martes, 18 de Diciembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Despejado
Colectivero secuestrado

"Sentí miedo y pensé que me iban a matar"

Conductores víctimas de los secuestros están sin protección ni justicia porque tienen miedo de denunciar a sus captores ya que deben seguir circulando por los barrios donde operan los delincuentes

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 05 de Mayo 2016

TALCA.- Aún con temor y emocionado un chofer de taxi colectivo relata cómo fueron las cinco horas en las cuales estuvo secuestrado por dos delincuentes que lo mantuvieron cautivo a él y a su vehículo. Bajo amenaza constante los antisociales utilizaron el servicio de transporte para comprar droga, alcohol y drogarse en varios puntos de la ciudad y en pleno día de febrero.

El colectivero, del cual mantenemos la reserva de su identificación porque está en riesgo su seguridad, relató que a las 10 de la mañana dos jóvenes, de no más de 30 años, lo abordaron en el sector conocido como Maitenhuapi de Talca y al quedar solo con ellos lo conminaron con un tono amenazante, uno sentado adelante y el otro en la parte trasera del colectivo, a llevarlos a un sector de la población Faustino González.

Desde ahí comenzó su calvario con el temor constante de terminar herido o perder su vida en un recorrido desconocido que lo llevó por varios sectores de la ciudad.

“Me dijeron: ya papito vamos para dónde nosotros te digamos, dedícate a manejar no más. Fuimos para el sector Industrial y después llegamos a la población San Miguel del Piduco, ahí comenzaron a pedirme plata, 50 mil pesos, no vi armas sino que todo el rato me amenazaban. Recorrimos toda la población San Miguel, compraron droga, se drogaban y yo siempre en el auto y me dijeron que estuviera tranquilo porque si hacía algo, alguna señal a los colegas, lo iba a pasar mal o mi familia”, expresó.

 “Después fueron a buscar a dos amigos más y los cuatro me llevaron debajo del puente del río Maule y ahí estuvimos harto rato, mientras ellos conversaban y se drogaban. No me dejaron bajarme en ningún momento. Ahí me asusté porque me tenían debajo del puente y pensé que me podían matar y tirar al río, clamé a Dios en esos momentos”, cuenta el transportista que lleva 20 años trabajando en el rubro.

Luego de un par de horas debajo del puente Maule, el plagio continuó y volvieron a un sitio apartado y solitario de la población San Miguel del Piduco donde el conductor mantuvo la calma y la obediencia para no alterar a sus victimarios. “Me llevaron a un sector solitario donde hay una canal y unas rocas y ahí me hicieron bajar del auto: El líder quería que me acercara al canal y traté de negarme y les pregunté qué es lo que querían y me dijeron: quiero más plata y no me hagas enojar así que si andas con plata pásamela y ahí le pasé el resto de plata con la cual fueron de nuevo a comprar más droga”.

 

ESCAPE

Cerca de las tres de la tarde, luego de más de cinco horas de secuestro, el conductor logró zafarse de sus captores. “El líder me dejó con uno de ellos y ahí lo enfrenté y le dije que me venía y así lo hice y él se bajó en el centro y yo me fui a mi casa asustado y angustiado por la impotencia, le conté a mi señora, nos abrazamos”, dijo en medio de su emoción.

 

ANGUSTIA

 La experiencia fue traumática para el trabajador de la locomoción colectiva y a pesar del tiempo aún está alterado.  “La familia me ha entregado su apoyo, pero sicológicamente quedé mal, estoy trabajando con miedo. A veces no quiero tomar gente joven porque tengo miedo, sé que no son todos malos, pero uno no sabe a lo que va cuando sube un grupo. Recuerdo que sentí miedo y pensé que me iban a matar y tirar al río”.

 

MIEDO A DENUNCIAR

La mayoría de los choferes víctimas de asaltos y secuestros no hacen las denuncias debido a que deben seguir circulando por los barrios donde operan los delincuentes y porque no hay garantías ni resultados de la justicia.

“Hubo una seguidilla de asaltos en el sector de Los Paltos, pero las denuncias no se hacen por miedo, pasamos todos los días y ellos nos conocen, tenemos miedo a las represalias, pero también se ve que prácticamente la justicia no hace nada porque detienen a los tipos y al otro día salen de la cárcel y se vengan con quienes los sapearon”, señaló Claudio Vásquez, quien lleva ocho años trabajando en la locomoción colectiva menor.

La víctima del secuestro agregó que “no hice la denuncia por miedo, porque ellos hablaban de los sapos y que a los sapeaban había que matarlos”.

 

 

Autoridades se movilizan

Un grupo de colectiveros de Talca se está organizando para instalar un sistema de aviso de emergencia, pero necesitan el apoyo de autoridades de Transportes y de seguridad. “Esta es un problemática que estaba invisibilizada y a través de la misma organización de los trabajadores, y el respaldo que les hemos podido dar, estamos poniéndola en la palestra y ya nos recibió la seremi, la PDI y estamos agendando una reunión con Carabineros y la fiscalía para pedir un fiscal especial para este delito, lo que es una buena señal para los mil 600 conductores que salen a trabajar sin saber si van a volver o no a sus casas”, afirmó el concejal Hernán Astaburuaga, en reunión con los conductores afectados.

 

 

Volver

Comentarios