Viernes, 19 de Abril de 2019
Andrés Celedón, presidente de los jueces de policía local

“Si el Gobierno está interesado en la gente, va a tener que desarrollar la justicia vecinal”

La evaluación del magistrado sobre la trascendencia del programa piloto que comenzó en la Región del Maule, con la firma de convenios con municipalidades, pero que terminó archivado y sin ningún avance.

Periodista: Michel Hechavarria - Fecha de Edición: 15 de Abril 2019

En su momento se mostró como una iniciativa ideal para resolver los abundantes litigios de menor envergadura que se puedan generar entre los vecinos y que deben afrontan los Jueces de Policía Local, saturando estos tribunales con procedimientos legales que, en la práctica, se pueden arreglar llevando a acuerdos entre los litigantes.

 

Así surgió desde el Maule el proyecto de Justicia Vecinal, cuyo objetivo era justamente que estos conflictos sean resueltos a través del diálogo reglado y con un mediador, el cual puede corresponder al propio juez o al secretario abogado. La idea era que, previamente, se filtraran los casos donde era posible llegar a conciliación.

 

La iniciativa avanzó a pasos agigantados, hasta que incluso se firmaron convenios entre más de una veintena de municipios de la región con la Subsecretaría de Justicia y la Corporación de Asistencia Judicial. Pero, a la fecha, solo dos alcaldes han impulsado el proyecto a costo municipal, ya que desde el Ministerio de Justicia no han tenido respuesta y parecen haber olvidado los convenios.

 

Al respecto, Diario El Centro conversó con el magistrado Andrés Celedón, presidente nacional de los Jueces de Policía Local, quien visitó recientemente la ciudad de Talca para participar en un seminario. Allí fue consultado respecto al escaso avance de esta propuesta que, en su momento, parecía ser la respuesta adecuada a los inconvenientes que provocaban la vorágine de trabajo para estos tribunales.

 

¿Existían precedentes en el país de este tipo de iniciativa?

 “Si. Empezó en el primer Gobierno de Sebastián Piñera. Fue un proyecto de Unidad de Justicia Vecinal en Santiago, con cuatro entidades. Esas Unidades de Justicia Vecinal tomaron el modelo norteamericano que se llama ‘Multi-Puertas’.

¿Qué significa esto? Que las personas que se sienta afectada por determinada causa podían recurrir a esta institución y, allí, elegir las formas de solución del conflicto, que podían ser mediación, conciliación o arbitraje entre las partes y un tercero independiente.

A partir de intermediadores, que son los expertos en determinadas materias, a las personas las guiaban para la resolución del conflicto con su contraparte. Ese modelo, que era un proyecto en estudio que se mantuvo durante mucho tiempo, finalmente desapareció porque, como proyecto del Ministerio de Justicia, ninguna institución se quiso hacer cargo de su implementación definitiva y extensión a todo el país”.

 

¿Considera usted que el programa piloto que se impulsó desde en el Maule tiene la factibilidad para cumplir con su cometido?

“Lo primero que debiéramos definir es que entendemos por justicia vecinal, porque en Chile nunca existió justicia vecinal, salvo algunos proyectos de ley y temas de menor cuantía que han visto los tribunales en el área civil, por lo cual, nunca han sido tribunales vecinales desde el punto de vista de su estructura, siempre han sido tribunales infraccionales.

En la región, lo que existe es una especie de proyecto de justicia vecinal, pero -en definitiva+ queda al arbitro del municipio si lo adopta o no, porque ellos son autónomos. Actualmente, el Gobierno lo que ha adoptado es tomar ciertos temas de justicia vecinal para la reforma al Código Civil, estableciendo una especie de satélite donde existe un intermediador, que es el que deriva las personas si su tema es de Policía Local, ya sean temas infracciónales o de justicia civil”.

Para la justicia civil, los temas menores serian aquellos indemnizatorios, los juicios precarios y de arrendamientos, que no necesariamente son temas de justicia vecinal, porque los temas de justicia vecinal son, por ejemplo, construcción con el vecino, que el árbol del vecino me molesta o el perro del vecino que está suelto en la calle. Temas menores que afectan a las personas de la comunidad”.

 

¿Y se pueden transformar los Juzgados de Policía Local en Juzgados Vecinales?

“Si pretendemos implementar este tema de justicia vecinal en los Juzgados de Policía Local, resultará un poco difícil, por la escasez de recursos que tienen estos tribunales, y la falta de voluntad política de los alcaldes para aportar estos recursos.

Los alcaldes tienen que ver acá que esto redunda en un bienestar para la ciudadanía, no solamente por un tema material, sino también un recurso humano que hay que relevarle determinada importancia”.

 

¿Considera este modelo como una buena alternativa para resolver los crecientes litigios que se generan entre vecinos?

“Siempre son buenas alternativas, en la medida que nosotros podemos darles solución a las personas, pero hay que mirar también la otra parte. Que se les entreguen a los tribunales los recursos necesarios, porque si se pretende establecer unidades de Justicia Vecinal con el mismo personal, sin capacitación y con la misma cantidad de recursos, va resultar en un proyecto que no va a dar el resultado que se espera”.

 

Este proyecto quedó inerte después que en esta región se firmaron convenios entre los municipios y el Ministerio de Justicia. ¿Qué va a pasar con este modelo? ¿Evolucionará o está destinado a morir?

“Yo creo que eso hay que preguntárselo al Gobierno. Si el Gobierno está interesado en la gente, van a tener que desarrollar este proyecto. Y el Instituto Nacional de Jueces de Policía Local está dispuesto a participar, pero en la medida que a los tribunales se le dote de recursos humanos y materiales, lo cual es trascendental. Si pretendemos instaurar un modelo norteamericano de ‘Multi-Puertas’, eso requiere de recursos y de personal especializado”.

 

¿Considera que es necesario esperar a una modificación del Código Civil para implementar este tipo de iniciativa?

“No. Solo se requiere de la voluntad de hacer las cosas. Requiere también de aportar lo necesario y definir y conceptualizar que es justicia vecinal”.

Volver