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Sede central del Obispado de Talca

Talca recuperará edificio con alto valor histórico y patrimonial

La Diócesis de Talca sufrió la pérdida de diversos templos debido al terremoto del 27 de febrero del 2010. Ocho años después, su oficina principal ubicada en 2 Poniente con 3 Norte está terminando de ser restaurada.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 19 de Agosto 2018

TALCA.- La esquina de calle 2 Poniente con 3 Norte concentra en un solo espacio un edificio con valor histórico, urbano, arquitectónico y social. Se trata de la sede central del Obispado de Talca que fue gravemente afectada por la catástrofe del 27/F y que se estima en septiembre o principios de octubre termine su proceso de restauración.
La historia de la casa data de los años 20, antes del terremoto de 1928. Los terrenos pertenecieron a distinguidos ciudadanos de Talca, como corregidores de la ciudad y desde su creación –literalmente- ha sido la sede central del Obispado.
Para el ecónomo diocesano, Felipe Martínez, este proceso de recuperación ha sido largo y con altos costos, pero bien valen la pena y la espera, ya que el valor arquitectónico y social de estas oficinas, quedarán al servicio de la comunidad, pues hasta antes del 2010, se realizaban numerosas actividades de la vida pastoral de ciudad.
“Hay que ser justos en este tema de la restauración. Surgió de la preocupación de nuestro obispo emérito, don Horacio Valenzuela, después del terremoto, la importancia que tiene esa casa para la ciudad. Esa casa ha sido objeto de varios estudios arquitectónicos por el diseño y la antigüedad que tiene. Recientemente una alumna tesista de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Talca, Francisca Gómez, hizo un estudio de toda la casa y su valor arquitectónico. Ella rescató muy bien los valores: histórico, patrimonial, urbano y social”, explicó Martínez.

HISTORIA
Felipe Martínez señaló también que esta casa y el ex Banco Talca, donde funciona actualmente la Fiscalía Regional en 1 Sur con 1 Oriente, serían los únicos edificios que sobreviven al paso de los años en su forma original.
“El valor social es la importancia que tiene para nosotros esa casa que la adquirió nuestro primer obispo Carlos Silva el año 29, cuando la familia Donoso Grez nos la vendió. Desde esa fecha es la Sede Episcopal. La casa ha sufrido dos grandes terremotos, el del 28 y el del 2010, porque el del 85 solo la dañó un poco. Para recuperarla, empezamos a golpear puertas porque esa era una de nuestras prioridades, pero también para entregarle a la ciudad de Talca parte del patrimonio histórico. Es por eso que se empezaron hacer gestiones, se elaboró un proyecto, se trabajó con la arquitecto Sofía Sanfuentes que es experta en todo el tema patrimonial y hoy día podemos decir que estamos en un 80% de la restauración”, indicó Martínez.

RESTAURACIÓN
La casa va a quedar exactamente como se compró antiguamente, por ello se habla de restauración. Está recuperando sus pisos de parquet, sus ornamentaciones en cielos, muros, cornisas y los finos diseños de puertas y ventanas, donde algunas son de pino y oregón. Los muros perimetrales son en albañilería de arcilla y los envigados de piso y estructura de techos son de madera, los pisos en general son de tablas, parquet, cerámicos en baños y baldosas al líquido en corredores exteriores.
“Los pisos que faltaron se mandaron a reconstruir. Tendrá las mismas molduras y decoraciones, es decir, estamos cuidando que sea tal cual fue en su origen. Para todo esto hemos tenido un financiamiento compartido entre la Iglesia y el Estado, que ha aportado el 40% gracias al Consejo Nacional de la Cultura y las Artes”, sostuvo.
En menos de dos meses, los 24 funcionarios del Obispado que están operando en las oficinas provisorias posterremoto a un costado de la Parroquia San Agustín se trasladarán a las remozadas dependencias. Estará ahí la oficina del Obispo, Secretaría, Comunicaciones, Vicaría Pastoral, Administración, Capilla, entre otras novedades.

Karin Lillo

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