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La plataforma digital está pensada para pequeños productores y regantes

Tecnología satelital optimiza hasta un 60% uso de agua en la agricultura

El proyecto determina la cantidad exacta de agua que necesita un sembradío. Según los investigadores, esta reducción de agua no afecta la calidad de los productos sembrados.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 15 de Junio 2017

TALCA.- Adaptar la agricultura a futuros escenarios de escasez hídrica conforma los objetivos de un proyecto desarrollado para optimizar el uso del agua en los riegos. El estudio es ejecutado por el Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (Citra) de la Universidad de Talca.

Utilizando tecnología satelital e imágenes provenientes de la NASA, la universidad determinó los consumos de agua en 90 mil hectáreas, que corresponde al área de influencia del embalse Ancoa en Linares. El sistema se actualiza cada semana o cada quince días, con el paso del satélite por la zona.

A través de la plataforma digital citrautalca.cl/irrigationsat se puede acceder a la tecnología y determinar cuánta agua requiere el sembradío. El proyecto con cerca de 10 años de investigación considera elementos climáticos y puede aplicarse en diversos rubros. 

La plataforma está destinada a dos usuarios. Los locales, que corresponde a asesores y pequeños agricultores, quienes hasta ahora pueden acceder a los predios del valle del embalse Ancoa. Y un usuario global, que corresponde a las asociaciones de regantes y canalistas que pueden acceder, por ahora, a los valles de Linares, Longaví y Yerbas Buenas.

 

EFICIENCIA

Samuel Ortega, director del proyecto, explica que los ahorros de agua varían entre 30 hasta 60%, en comparación con las cantidades de agua utilizadas para regar de forma convencional.

“Hemos trabajado con pequeños agricultores que aplicaban 9 mil metros cúbicos de agua por temporada y lo hemos bajado a 4 mil metros cúbicos. Nos hemos ahorrado 5 mil metros cúbicos de agua. Este estudio ya está desarrollado y el objetivo ahora es que los agricultores usen la tecnología en términos prácticos. Esto ya dejó de ser investigación y puede llevar en términos concreto a la agricultura”, explica Ortega.

Otros ejemplos consideran una reducción de litros de agua por kilos de fruta o verdura producida. Un agricultor que utilizaba 500 litros de agua para producir un kilo de arándanos, con la tecnología, el consumo bajó a 180 litros. Similar ejemplo se refleja en la producción de frambuesas, de 600 litros de agua por kilo se ha bajado a 200 litros para esa misma cantidad.

Según lo explicado por Ortega, esta disminución de agua no baja la calidad de los rubros, ni su rendimiento. “El agricultor aplica el agua sin ninguna medición y sin ningún criterio. Esto lo que hace es ajustar la dosis que necesita de agua. Lo que hacemos es entregar justa la cantidad de agua que necesita el cultivo. Es un tremendo impacto de manejo sustentable del recurso hídrico”, aseguró.

Los ahorros no solo se basan en el agua, sino también en energía eléctrica. “Muchos utilizan sistema de riego por goteo. Y cuando se utiliza menos agua, se utiliza menos cantidad de energía. En resumen se optimiza el uso del agua y la energía”, dijo.

 

FORMA DE RIEGO

Al ser determinada la cantidad de agua requerida, los investigadores sugieren incorporación de mangas -una especie de manguera-, para distribuir el agua con mayor precisión. Por hectáreas, el gasto de las manga oscila en 90 mil pesos y estas duran dos temporadas.

“En el campo se ve que tiran el agua no más y se ve que el agua está por todos lados. Con esto el agua lo aplicas más racional”, indicó el académico.  

 

APORTE A LA

RECONSTRUCCIÓN

Por la aplicabilidad del sistema en cualquier campo, también se ha planteado la posibilidad de utilizarlo para el proceso de reconstrucción forestal de las zonas afectadas por los incendios.

“Tuvimos una reunión con el alcalde de Empedrado. A ellos prácticamente se les quemó el bosque y gran parte de la población vivía del bosque. Él me decía que la gente tiene trabajo hasta por lo menos tres años más, porque están sacando todo el resto que queda y después no saben lo que van a hacer. Entonces, el proyecto que ellos quieren hacer es construir un embalse y comenzar a reconvertir a la gente en la agricultura”, contó Ortega.

A su juicio, esta tecnología es aplicable en la gestión del agua en esa zona. Además, para el caso de bosque nativo, aunque no ha sido considerado, también debería funcionar.

Wendy Lucena

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