Jueves, 23 de Mayo de 2019
Desde la precordillera de Longaví

Madre e hijo unidos por el folclor buscan llegar lejos con su música

El dúo “Las alturas de Longaví” está trabajando intensamente para llegar a cumplir su sueño que es vivir de lo que los apasiona; cantando y contando sobre las tradiciones de esta bella zona.

Periodista: Daniela Bueno - Fecha de Edición: 12 de Mayo 2019

En las agrupaciones folclóricas muchas veces hay parentescos. Emblemático es el caso de los Hermanos Campos; y en varios grupos los padres con el tiempo atraen a sus hijos. La pasión por esta música de tradiciones es tan fuerte que es fácil el “contagio” hacia otros miembros de la familia.
El dúo “Las alturas de Longaví” es un caso de este tipo. En particular se trata de una madre, Teresa Castillo, que pertenece a una familia de cantoras, por lo que siempre hubo un ambiente de cariño por las tradiciones en su casa de Lomas de Lo Vásquez en la comuna de Longaví.


Y aunque primero su hijo Joaquín cantaba baladas, pronto se decantó también por lo folclórico; y así nació este dúo que comenzó presentándose en las trillas, peñas, fiestas populares, etc. de la zona. Desde hace aproximadamente un año decidieron ir un poco más allá, profesionalizando la propuesta. “Nuestro sueño es vivir de la música”, declara Joaquín.


Se arremangaron las mangas y le pusieron nombre al dúo, grabaron un EP de cinco canciones (dos composiciones propias, tres recopilaciones), se inscribieron en la Sociedad de Derecho de Autor (SCD), y han grabado seis videos. El último es el de su tema “Canción del arriero”, que a cinco meses cuenta con aproximadamente 4 mil reproducciones.

 

HACIA LA SEGUNDA PRODUCCIÓN
Madre e hijo se maravillan con las bondades de su tierra, por lo que han elegido cantar estas maravillas que muchas veces son desconocidas, incluso para personas de la misma región. Con este primer video quisieron también mostrarlas.
“Mi madre tiene cabras desde hace bastantes años. Yo acompañé a mi madre en el arreo de estos animales cerca de los Nevados de Longaví, en un lugar que se llama Carrizal. En ese viaje yo llevé una cámara y grabamos varias escenas de lo que es el viaje a través del río. Porque es todo un tema, se hace un puente, pasan las cabritas por ahí, se va arriando con mucha calma. Durante el camino se consume agua con harina, se toma mate, se come carne fiambre con ají, pan amasado y tortilla”, cuenta Joaquín Castillo sobre la producción de este video.


Además del empeño por difundir lo que ya han hecho en el EP “Entre canto y tierra” (disponible en Spotify y todas las plataformas de difusión digital), el dúo se encuentra preparando su segunda producción musical, y con la esperanza muy viva de contagiar a muchos más de esta pasión por la música folclórica.

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