Martes, 18 de Diciembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Despejado
Las lecciones del Sudamericano Sub-17

Alcalde de Talca exige devolución de dineros

Juan Carlos Díaz dio a conocer que el daño económico superaría con largueza los 60 millones de pesos y, además, lamenta la mala imagen que dejó la cancha del Estadio Fiscal “por la negligencia del IND”, pero afirma que “supimos ponernos de pie”

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 12 de Marzo 2017

“Estamos pidiendo a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) los reembolsos del 40% del campeonato, porque las dos primeras fechas no se jugaron en Talca, sino que en Curicó, y nosotros financiamos la estadía y las canchas de entrenamiento de los futbolistas de las diferentes selecciones”, afirmó  Juan Carlos Díaz, alcalde de la capital regional del Maule, al hacer un balance del grupo B del Sudamericano Sub-17.

Según el edil, las millonarias pérdidas se debieron a que solamente se jugaron tres jornadas dobles en el Estadio Fiscal, debido a que la cancha se encontraba en paupérrimas condiciones. “Preparamos un oficio que llevaremos a la ANFP para que nos realice la devolución correspondiente. Estamos hablando de 60 millones de pesos y siento que ese menoscabo es importante, pero es menor al lado del daño de imagen, que se produjo a nivel nacional e internacional”. A su juicio “esos dineros nos podrían permitir hacer obras de adelanto en la comuna y debiéramos haber tenido el espectáculo completo en esta comuna”.

 

¿La señal fue mala?

“Sin duda hubo un problema y no se puede tapar esto con tierra. El daño se provocó, a nivel nacional e internacional, y también de los comités organizadores.

Eso no fue una buena señal, porque veníamos organizando actividades de primer nivel y nos habíamos ganado la confianza de FIFA y Conmebol. Creo que eso sí se vio afectado y es un tema que no se puede obviar”.

 

¿De todo lo malo habrá algo positivo?

“Haber sacado las dos primeras fechas fue un perjuicio muy grande para la ciudad. Sin embargo, habernos levantado y lograr que Talca fuera sede de las tres últimas jornadas me dejó conforme y me tranquilizó”.

 

¿Habrá que recuperar confianzas?

“Pese a lo ocurrido, creo que tuvimos la capacidad de revertir esta situación y habilitar el recinto y que, en definitiva, Talca sí fue la sede que se esperaba. De alguna manera, en algo se mitigó el gran daño que se realizó por la negligencia del IND, que no tuvo la cancha en condiciones.

Pero el daño sigue existiendo y vamos a tener que seguir trabajando para recuperar la confianza de esos organismos internacionales que habían apostado por Talca”.

 

¿Y qué pasará con la garantía?

“Habíamos ingresado una boleta por 30 millones de pesos y nos tienen que devolver el 100%, porque este documento estaba orientado a garantizar que no se produjeran daños. Sin embargo, al final, nosotros incluso tuvimos que colocar mano de obra y realizar otros aportes para poder recuperar la cancha, los que no teníamos contemplados”

 

¿A qué se refiere  con la mano de obra?

“Pusimos a disposición 40 personas de aseo y ornato para que colaboraran con la empresa que estaba realizando las labores de recuperación. Además, financiamos la estadía y alimentación de todas las personas de Rancagua, que vivieron a efectuar estos trabajos”.

 

LA OTRA CARA

Así, de una plumada se borró todo lo bueno que se venía realizando con eventos futbolísticos como el Mundial Sub-17 (2015), los cuales tuvieron excelente acogida en la ciudad del río Claro. Los papeles quedan machados y no será fácil recuperar la confianza de los estamentos que rigen el balompié  internacional.

“Reitero que lo más lamentable es el daño de imagen y que nuestros vecinos de la comuna no pudieran presenciar el espectáculo completo”, expresó Juan Carlos Díaz. Además, sostuvo que “cuando hicimos el esfuerzo y postulamos a este sudamericano, pensábamos en contar con las cinco jornadas dobles pero lamentablemente, por un factor 100% ajeno a nosotros, esto no se pudo sacar adelante en los términos que pretendíamos”.

 

¿Considera que la comunidad respondió con su asistencia a la cancha?

“Igual hay que mirar el medio vaso lleno y ser optimista. Eso lo demostramos en su momento y queremos agradecer a todos los vecinos de la comuna, porque la participación fue muy buena y asistió mucha gente a ver las tres jornadas dobles.

Fue una fiesta familiar y los vecinos disfrutaron un espectáculo de este nivel, que no tenemos tan a menudo en nuestra comuna”.

 

Hasta el Fiscal llegaron  muchos venezolanos pero pocos argentinos. ¿Aquello causó alguna merma económica al comercio local?

“Faltaron los hermanos argentinos, porque la señal de que se suspenden dos fechas produce un perjuicio completo: un daño de imagen, de cobertura y de todo.

Esta es una señal y no hay que olvidarlo. No con el afán de perseguir a nadie, sino que con el objetivo de que esto no se repita. Cuando uno planifica con tiempo, tienen que salir las cosas bien y no dar espacio ni cabida para que algo no funcione. Aquí sí ocurrió eso”.

 

¿Cuál es el resumen final?

“Estaban todos los elementos dados para que esto fuera un éxito total. Ello, no sucedió por una negligencia, pero supimos salir adelante y fue una bonita fiesta, aunque no tuvimos la visita de nuestros vecinos argentinos que pretendíamos”.

 

¿Seguirán trayendo grandes eventos deportivos?

“A todos los campeonatos internacionales de fútbol u otros deportes hay que postular, y estamos realizando las vinculaciones e informaciones correspondientes, para ver si participamos de algún tipo de certamen de esta magnitud”.

 

HISTORIA

Hasta fines de diciembre de 2016, cuando se disputó la final de la Villa San Agustín, la superficie del Estadio Fiscal lucía impecable, gracias al trabajo de Luis Vergara.

Sin embargo, el canchero no pudo seguir cumpliendo con aquella labor porque, un simple papel y la burocracia de siempre, lo dejaron al margen de la licitación realizada por el Instituto Nacional de Deportes (IND) de la Región del Maule, que en definitiva entregó la responsabilidad a la empresa Julio Zegers y Cía Ltda, que asumió el cuidado del césped los primeros días de enero. Más allá de los argumentos esgrimidos por la firma, lo concreto es que la cancha no estuvo en buenas condiciones ad portas de un evento internacional.

Bochornoso, penoso, decepcionante y trágico, fueron  algunos de los calificativos que se utilizaron para intentar expresar lo que sintió la comunidad de la capital regional, luego de enterarse de que la superficie no había pasado el visto bueno final de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).

Iván González

 

Volver

Comentarios