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Curicó tocó el cielo

¡Campeones otra vez!

En el estadio El Cobre de El Salvador, los albirrojos consiguieron el punto que necesitaban para amarrar el anhelado ascenso de categoría luego de igualar 0-0 frente al local, Deportes Copiapó, culminando así un paso por la Primera “B” que se extendió por ocho años

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 10 de Abril 2017

Por segunda vez en su historia, Curicó Unido se coronó como campeón de la división de plata del balompié profesional criollo, esto tras conseguir el punto que necesitaban luego de igualar sin goles ante Deportes Copiapó, cotejo que se disputó en el estadio El Cobre de la nortina localidad de El Salvador.

Si bien la escuadra que hizo de local dispuso de las chances más claras, los albirrojos apostaron por la solidez defensiva que han mostrado durante todo el torneo, la cual comienza con el portero, Luis Santelices, quien ayer, gracias a sus tapadas, para muchos fue la figura del encuentro.

La historia quiso que en el mismo recinto deportivo donde el 2013 dispuso de su anterior oportunidad para ascender en una promoción ante Cobresal, esta vez los de la banda sangre diagonal consiguieran abrochar un nuevo ascenso.

En términos generales, tras el pitazo inicial del árbitro, Christian Rojas, Deportes Copiapó tomó las riendas del cotejo, pero sin tener la profundidad necesaria para incomodar al meta, Luis Santelices, eso al menos durante los primeros minutos.

 

SOLIDEZ DEFENSIVA

Por su parte, tomando en cuenta que el empate les servía para conseguir el objetivo planteado al inicio de la temporada, las principales aproximaciones en la escuadra comandada por el entrenador, Luis Marcoleta, se presentaron vía el expediente de la pelota detenida.

De hecho, a los 20’, luego de un centro de Fabián Hormazábal, el también delantero, Javier Elizondo, logró cabecear en plena área rival, pero sin la dirección necesaria para incomodar al portero, Guillermo Orellana. Solo restaban cinco minutos para que finalizara el primer acto, cuando Copiapó tuvo la más clara: el punta, Javier Guarino logró proyectarse por el sector derecho, despachando un remate cruzado, que para fortuna de los curicanos fue a golpear en un vertical. “La suerte del campeón”, fue la frase que muchos pronunciaron luego de esa jugada. 

 

SANTELICES GIGANTE

La segunda fracción avanzó sin mayores novedades, es decir, con un Copiapó que dispuso de la tenencia del balón y que se generó las oportunidades más claras para batir al portero Santelices, quien cuando fue requerido, respondió con creces.

A los 60’, una vez más la pieza más peligrosa del local, el uruguayo, Javier Guarino, le ganó la posición a los centrales curicanos, pero con sus manos, Luis Santelices despejó el peligro. Seis minutos más tarde, el turno fue del argentino, Nicolás Suárez, con el mismo resultado. Durante todo el encuentro, la hinchada albirroja que se trasladó hasta El Salvador no paró de alentar. “Gracias a la vida, por ser curicano” fue el grito que se repitió sobre todo en los minutos finales.

 

CELEBRACIÓN

Cuando el reloj marcaba las 16.16 horas de ayer, el árbitro, Christian Rojas, alzó sus brazos al cielo, poniendo término a un transitar de ocho años por la división de plata del fútbol chileno, desatando la alegría en el cuerpo técnico, jugadores, dirigentes e hinchas.

Con 57 puntos en la tabla general, a falta de tres fechas por disputar, los albirrojos sacaron 10 cuerpos de ventaja por sobre la escuadra que terminó siendo su más cercano perseguidor, San Marcos de Arica, diferencia que ya es irremontable. Culmina así un proceso que se inició en mayo de 2015, cuando Luis Marcoleta retornó a la banca de Curicó Unido, siempre teniendo en el horizonte el objetivo de ascender, tal como ocurrió el 2008, con el mismo entrenador ¡Los albirrojos vuelven a ser de Primera!

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