Miércoles, 26 de Junio de 2019
Un tenimesista por herencia

Gustavo Gómez: “Me siento con la experiencia necesaria para subirme al podio en Lima 2019”

El talquino es uno de los mejores exponentes de Chile y Latinoamérica. Representará al país en los próximos Panamericanos y su sueño es llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. En estos momentos, se recupera tras ser operado de urgencia, mientras competía en Guatemala

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 10 de Junio 2019

Toda una vida ligada al tenis de mesa es la que tiene el talquino Gustavo Gómez Hernández. A sus 25 años, ya ha dedicado casi dos décadas a esta actividad.

 

El trabajo ha dado frutos: en abril de 2018 estuvo a punto de meterse entre los 100 mejores del mundo, actualmente es seleccionado chileno, quiere alcanzar un podio en los Panamericanos de Lima 2019 y sueña con llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

 


En estos momentos, se encuentra 141° del ranking planetario, donde el año pasado llegó a estar 102°. Además, se ubica 13° de Latinoamérica y es el número 3 del país, detrás de Juan Lamadrid (124°) y Felipe Olivares (130°).

 


Todo comenzó cuando tenía apenas 6 años, ya que su padre Gustavo Gómez Castro, su tío Marcos Gómez y su hermana Giovanna Gómez practicaban tenis de mesa, por lo que desde peuqeño tomó las paletas y se puso a jugar.

 


“Mi familia está ligada a este deporte desde hace mucho tiempo. Para mí, ya es algo que se lleva en la sangre y realmente me gustaría que mis futuros hijos también lo practicaran”, sostuvo en conversación con Diario El Centro.

 

 

MEDALLAS
Gustavo Gómez se radicó en Santiago cuando tenía 14 años con el objetivo de dedicarse de lleno a esta disciplina y entrenar con la selección chilena. “Necesitaba pegar un salto y tener más roce con gente de mayor nivel para madurar deportiva y personalmente”, explicó.

 


Fue campeón nacional en todas las categorías desde sub-13 a todo competidor, sumó medallas sudamericanas y latinoamericanas, además de clasificar al Mundial sub-18, pergaminos que le permitieron llegar al combinado criollo.

 


Como adulto, ha obtenido tres preseas de oro sudamericanas (dobles mixto en 2013 y por equipos en 2015 y 2016). También se coronó campeón en parejas varones en el World tour Chile Open 2015.

 


Posteriormente, ganó una medalla dorada en el Campeonato Iberoamericano de Madrid 2017 y se colgó una plata por equipos y dos bronces, en dobles y en individual, en los Juegos Odesur de Cochabamba 2018.

 


También obtuvo el tercer lugar en el Panamericano por equipos, desarrollado en 2018 en Santiago y recientemente, junto al seleccionado chileno, alcanzó la presea de plata en el Latinoamericano efectuado entre el 27 de mayo y el 1 de junio de este año en Guatemala.

 

 

OPERACIÓN
En este último torneo, Gustavo Gómez no pudo estar presente en la final contra Cuba, ya que fue operado de urgencia por una apendicitis aguda. El talquino ya había tenido molestias y fiebre antes de viajar al país centroamericano, pero durante la cita deportiva el tema se volvió insostenible.

 


“La primera noche en Guatemala no pude dormir por el dolor y después jugué el primer día de competencia el paso a semifinal por equipos, donde ya no podía más y me llevaron a la clínica después del partido. Ahí me diagnosticaron apendicitis aguda y me operaron de urgencia. Salió todo un éxito y ya estoy en recuperación”, relató.

 


Respecto de su ausencia en la llave decisiva contra Cuba, Gustavo, comentó: “La verdad me sentí súper mal, quería estar en la definición y sabía que podía ser un gran aporte para el equipo. Tuve que verlo por Youtube, hospitalizado después de la operación”.

 

 

SELECCIÓN
-¿Qué significa para ti ser parte de forma permanente de la selección?
“Nada es permanente, todos los semestres nos peleamos los lugares en la selección y creo que me he ganado el puesto día a día, con trabajo y dedicación por esto que es lo que me apasiona. Es una responsabilidad gigante representar a Chile y siempre trato de hacerlo de la mejor manera posible, dando todo mi esfuerzo en cada punto. Sé lo que significa y que a muchas personas le gustaría estar en mi lugar, también todo el sacrificio familiar y personal que se hace”.

 


-Estuviste muy cerca de clasificar a los JJOO de Río 2016 en el torneo preolímpico que se hizo en Santiago. ¿Con qué sensaciones quedaste?
“Fue un torneo increíble para mí, marcó un antes y un después en mi situación como seleccionado adulto. Logré hacerme un nombre entre los mejores de América y he tenido muy buenos resultados desde entonces. Hubiera sido hermoso clasificar en mi primer clasificatorio olímpico, lo tengo que tomar como experiencia y para la siguiente oportunidad ir en busca de los pasajes a Tokio 2020”.

 


-En lo inmediato, se viene el Panamericano de Lima. ¿Qué significa para ti? ¿Cuál es tu objetivo en esta cita?
“Es un desafío muy importante, son mis segundos Juegos Panamericanos y me siento con la experiencia necesaria para subirme al podio en Lima 2019. Hemos trabajado bastante para este torneo. En el Panamericano específico del año pasado, logramos bronce por equipos y estuvimos a un paso de la medalla en dobles. Confío en que el equipo está en su mejor nivel y que lograremos grandes cosas debido a la larga y provechosa preparación y torneos que hemos tenido en estos últimos semestres”.

 


-¿De qué forma la operación ha afectado tu preparación para el Panamericano?
“Voy a completar dos semanas fueras de las mesas. Es lo que se demora mi recuperación de esta operación. Espero volver de a poco para llegar en mi mejor nivel a los Juegos Panamericanos. La Federación y el cuerpo técnico me han dado todo su apoyo y sé que voy a lograr estar a punto pronto para unirme a los entrenamientos de la selección nacional”.

 

 

PRIVILEGIADO
-¿Cómo fue para ti nacer en una familia vinculada al tenis de mesa y qué tan fundamental ha sido en tu carrera?
“Siempre ha sido fundamental el respaldo de mi familia en este deporte y tener de ejemplo a mi padre, hermana y tío me sirvió demasiado en mi época juvenil. Siento que fui privilegiado con tenerlos desde pequeño y fue fundamental para obtener los logros que he tenido. Me dieron la confianza y toda su experiencia desde el principio y siempre creyeron en mis capacidades”.

 


-¿Cómo ha sido el hecho de tener a tu padre como entrenador?
“Mi padre me ha acompañado toda la vida, todo el tiempo que estuve en la Asociación de Tenis de Mesa Talca, cuando logramos cosas importantes como ciudad a nivel nacional. Le agradezco mucho todo lo que me enseñó y sé lo buen profesor que es.

 

A veces era complicado tener a tú padre de entrenador, había mucho sentimiento y confianza entre nosotros, pero esos fueron momentos de aprendizaje, que ahora más maduro me doy cuenta de que todo fue por algo y por mi bien como deportista y persona. Lamentablemente, ahora se hace un poco más difícil eso, ya que estoy más desligado del tema de competencias nacionales y más enfocado en la selección nacional. Nos vemos muy poco, pero siempre sus consejos y su experiencia me han ayudado mucho. Claramente, es el más capacitado para ser mi entrenador y técnico”.

 


-¿Cuándo y cómo el tenis de mesa pasó de ser un hobby a un tema más profesional para ti?
“Cuando pasé a formar parte de la selección adulta. Terminaba mi etapa sub-18 y tenía dudas si seguir jugando o dedicarme plenamente a los estudios. Decidí esforzarme al máximo para lograr entrar a la adulta desde el primer año en la categoría. Creo que, en ese momento, al lograrlo, confié mucho más en que podía hacer una carrera deportiva y dedicarme al cien en el tenis de mesa como profesional”.

 

 

DESAFÍOS
-¿A qué adjudicas el crecimiento en tu juego y en el ranking que has experimentado en los últimos años?
“La verdad es solo producto del esfuerzo y dedicación a lo largo de los años. Creo que ha valido la pena tomar esto de forma profesional y espero volver a estar cerca o ingresar dentro de los 100 mejores del mundo pronto. Se vienen competencias importantes, donde puedo sumar muchos puntos y quiero aprovecharlas al máximo”.

 


-En contrapartida, ¿qué aspectos de tu juego consideras que debes mejorar?
“Siempre hay que mantener una constancia, no solo en el trabajo técnico, sino que también en el ámbito físico y psicológico. Debo mantener un balance en estas tres cosas fundamentales, cosa que se hace difícil debido a las giras y cantidad de torneos últimamente. Quizás no es mejorar, pero mantener el foco en miras a los Juegos Panamericanos y clasificación a Tokio 2020. No queda mucho tiempo y no se puede regalar nada, hay que aprovechar cada entrenamiento al máximo”.

 


-¿Cuáles son tus desafíos y metas? ¿Cómo te proyectas en el tenis de mesa?
“Mis desafíos a corto plazo son los Juegos Panamericanos de Lima 2019, Panamericano específico en Asunción, al mes siguiente y la clasificación olímpica por equipos, que es a final de año. Espero lograr podio en las dos primeras y, como equipo, lograr una ansiada clasificación olímpica. Es algo difícil, porque hay grandes equipos en América, muy fuertes, pero confío en nuestras capacidades y hay mucha ilusión en esto. Mis metas personales, como deportista, son ir a unos Juegos Olímpicos, lograr medallas en Juegos Panamericanos y escalar dentro de los 100 mejores del ranking mundial”.

 

 

¿ENTRENADOR?
-¿Te ves transmitiendo tu experiencia a nuevos talentos, tal como ahora lo hace tu papá?
“La posibilidad de seguir ligado al tenis de mesa, como entrenador, no la descarto, al contrario, me encantaría seguir aportando a las futuras generaciones a lograr grandes cosas para nuestro país”.

 


-¿Cómo ves el desarrollo de este deporte en la región del Maule?
“Me encantaría que volviera a tener el protagonismo que tenía en años anteriores, sobre todo mi ciudad, Talca. Bueno, son procesos y creo que tuve la suerte de estar con una gran generación de jugadores de la región, que logramos importantes cosas a nivel nacional y varios seleccionados chilenos en diferentes categorías. Ahora desconozco mucho el tema formativo de mi región, pero espero que vuelvan a salir nuevas promesas en nuestro deporte”.

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