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Afirma que hay competencia desigual en mercados internacionales

Agrícola Central pone en duda factibilidad de la reconversión

Fernando Medina apuntó que es necesario contar con una política de soberanía alimentaria que contrarreste los subsidios que muchos países entregan a productos que compiten de forma desleal.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 02 de Agosto 2018

TALCA.– Los recientes acontecimientos desatados a raíz del anuncio del cierre de la Planta Iansa de Linares han traído consigo muchos pronunciamientos de buena voluntad en cómo ayudar a los miles de agricultores que cosechaban la remolacha para surtir a la agroindustria azucarera, repitiéndose en el discurso de las autoridades locales y nacionales la palabra reconversión como el “ada cadabra” para transformar la realidad circundante de la agricultura maulina.


Hecho que Fernando Medina, presidente de la A.G. Agrícola Central de Talca, no lo cree así, desacreditando la política errónea de que los agricultores se reconviertan a cultivos más rentables, aludiendo a que es imposible que el país pueda aumentar los niveles de exportación de determinados rubros, siendo la cereza chilena la que hizo descender este año a precios por debajo de su costo de producción a nuestro arándano en mercados chinos.


Medina aclara que estos agricultores siempre han alternado el cultivo de la remolacha con otros como el trigo y el maíz, lo que hace cuestionarse la reconversión sugerida hacia estos renglones por las autoridades del sector, pues pese a estas alternativas, los agricultores maulinos no cuentan con la liquidez económica para poder financiar sus cosechas, siendo una realidad que Iansa y otras comercializadoras, son quienes suministran los recursos que, a la postre, hipotecan el resultado de estas siembras.


El dirigente gremial hace referencia además que si, en tales condiciones, los agricultores no pueden asumir los costos que significan las cosechas de trigo o maíz, estimadas por debajo de los 2600 dólares, cómo podrían asumir la reconversión al cultivo de cerezas que, además de tardar varios años en dar sus primeros frutos, el costo por hectárea está en unos 80 mil dólares.
El presidente de Agrícola Central insiste que los agricultores han dado muestras de eficiencia, liderando el promedio de remolacha por hectárea a nivel mundial, a lo que se suman otros récords como es el caso del maíz y la ubicación en la vanguardia del trigo en este mismo aspecto. Sin embargo, de las 50 mil hectáreas de remolacha que tenía el país, hoy solo se conservan 14 mil, las casi 200 mil hectáreas de trigo que existen en los campos, distan mucho de las 750 mil en un pasado y de las 250 mil hectáreas de maíz de antaño, solo quedan 80 mil.

 

MERCADO LIBRE
La razón de esta marcada disminución en cultivos según criterio de Medina es la competencia desigual dentro del mercado libre, donde los agricultores chilenos deben competir con el trigo subvencionado norteamericano en un 35 por ciento, lo que lo hace mucho más barato dentro del mercado nacional. De forma contrastante, en Chile no subsidian prácticamente nada, solo contando con un par de leyes consideradas como verdes por Medina, cuyas políticas apoyan el riego y la el incentivo de la recuperación de suelos degradados.
“El problema de la agricultura chilena es la no política agrícola”, afirmó el líder gremial quien subraya que las soluciones que van de la mano con la agricultura, pasan por tener una institucionalidad que permita defenderse de las practicas injustas del comercio y de las tesorerías de otros países con las que no pueden competir.
Y es que enfrentar esta política de libre mercado tiene sus riesgos, los cuales están dados en la soberanía alimentaria, demarcando hasta dónde uno se autoabastece y con qué. Es por ello que Medina insiste en tener en cuenta con claridad cuál es la prioridad del país en este sentido, insistiendo que toda nación debe contar con una soberanía alimentaria, por lo que es necesario revertir el empobrecimiento crónico debido a la competencia contra la comercialización de productos de agriculturas subvencionadas.
El directivo de los agricultores talquinos especifica que su gremio está totalmente de acuerdo con el libre mercado, mientras que éste sea regulado para que la competencia sea leal y justa, aludiendo que si se compite contra un trigo con un 35% subvencionado por la Secretaria del Tesoro de los EE. UU, es necesario que se le aplique aranceles acordes a estos favoritismos económicos a dichos productos.

 

LA NO POLITICA
“Este tema es crónico insisto, y es el resultado de la no política agrícola de desarrollo del país. Nos hemos enfrentado a una política que el mercado es el que asigna los recursos, según la teoría económica, pero eso funciona bien cuando las condiciones son parejas para todos los que están en el sistema”, enfatizó el presidente de Agrícola Central.
Medina criticó la inercia de las diferentes administraciones del país con las que ha intercambiado, al hacer referencia que la minuta donde refleja los problemas de la agricultura y las posibles soluciones, entregada al primer mandato del Presidente Sebastián Piñera, luego a su sucesora Bachelet y a la actual administración, solo se le cambió la fecha y se mantienen igual.
A esto se suma un problema de degradación crónica de los suelos, que, a criterio del líder gremial, es el resultado de esta política de empobrecimiento de la agricultura, pues el agricultor está dejando de llevar a cabo buenas prácticas agrícolas para poder ser rentable, teniendo en cuenta que debe sobrevivir todo el año con lo que le otorgue esa única cosecha.
“Entonces pretender que este sector se reconvierta es utópico, pues no tiene como hacerlo”, afirmó Medina añadiendo que el principal apoyo que necesitan los agricultores maulinos para seguir adelante es el apoyo con financiamiento que vuelvan rentables sus cosechas.

 

OTRAS VOCES
En este contexto, el Consorcio Agrícola del Sur CAS en representación de las asociaciones gremiales de agricultores AsoÑuble, Socabío, Sofo, Saval, Sago y AgroLlanquihue expresaron su profundo pesar por el cierre de la planta elaboradora de azúcar de remolacha de la empresa Iansa en Linares, lo que constituye una fecha amarga en la historia de la agricultura chilena.
Las asociaciones firmantes ponderan la importancia de la remolacha, la cual gracias a su resistencia al frío el cultivo ha estado íntimamente ligado al desarrollo del mundo moderno, independizando a los países de clima templado de la caña de azúcar. “Los agricultores sabemos de ciclos, pero nos preocupa el número creciente de pares que con el tiempo han debido abandonar las distintas actividades agropecuarias”, sentenció el comunicado.

Michel Hechavarria

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