Jueves, 15 de Noviembre de 2018
Indicadores económicos UF: Dólar: Euro:

Calidad del aire

Intervalos Nubosos
La población que vive en el campo dista mucho del 36% que representaba en 1982

El Maule ya no es la región mas rural de Chile

El precario sistema educacional, el carácter cíclico de la agricultura y las aspiraciones de gran parte de los jóvenes de buscar otro tipo de realidades son algunos de los motivos que han acelerado este éxodo a las ciudades.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 14 de Agosto 2018

TALCA.- Un significativo descenso experimentó la región en cuanto a ruralidad, al descender de los 33,6% que registró durante en el 2002 a un 26,8 % en el reciente censo, hecho que desplazó al Maule del primer lugar en cuanto a ruralidad se refiere, ubicándolo en un cuarto puesto a nivel país.
Manuel Zapata, jefe de operaciones de la INE Maule, declaró que esta tendencia se viene manifestando desde 1982 cuando la población rural del Maule estaba por encima del 36%.
Ximena Quiñones, académica de formación agrónoma de la Universidad Católica del Maule indicó que, a pesar de estos resultados, la región sigue siendo la segunda con más población rural en el país en cuanto a número de personas se refiere.


Por su parte, Claudio Vásquez, sociólogo e investigador del Observatorio Laboral del Maule de la UCM afirmó que esta expansión urbanizadora se ha acentuado especialmente después del terremoto de 2010, donde se evidenció un crecimiento significativo de los complejos habitacionales que se han construido a partir del plano regulador de ciudades importantes en la región.
Por ejemplo, Talca se ha expandido tanto hacia el sur que prácticamente ha generado un proceso de conurbación con la comuna de Maule.


Ante esta realidad es necesario preguntarse causas y consecuencias de este fenómeno, al cual Álvaro Gatica, director regional de la Fundación para la Superación de la Pobreza aludió que este es el resultado de ver el campo maulino desde una sola dimensión: agrícola, a lo que se suman otros factores como las transformaciones de los medios rurales con el auge de la agroindustria y el aumento sostenido de los cultivos forestales.


En esta misma línea, la Dra. Quiñones aseveró que a pesar de que las personas están migrando a la ciudad, sobre todo en las ciudades intermedias, siguen trabajando en el campo, manteniendo en términos económicos la formación primaria agrícola, sosteniendo que el 30% de nuestra región trabaja en este rubro.


Por su parte, el Dr Alejandro Villalobos, académico e investigador del Grupo de Investigación de Migraciones e Interculturalidad de la UCM, confirmó que no existe un modelo económico que fortalezca el desarrollo agrario de los pequeños agricultores, destacando el poco estímulo para éstos en detrimento de los beneficios e incentivos tributarios para los grandes propietarios, mostrando un modelo de desarrollo de una economía de subsistencia.
Por otro lado, Álvaro Gatica evidencia la existencia de una mayoría de la población rural generalmente de adultos mayores, hecho que la Dra Quiñones reafirma al ubicar este fenómeno con mayor fuerza en zonas del secano interior y el costero.


En tal sentido Gatica significó que los territorios rurales envejecidos presentan una ausencia significativa de jóvenes que migran a la ciudad en búsqueda de oportunidades, pues en los contextos rurales en materia de educación no cumplen con las necesidades que estos demandan, provocando el éxodo de personas de los campos maulinos.


De igual forma Claudio Vásquez alude a una segunda variable explicativa basada en la tensión propia generada en el mundo rural, en específico con los jóvenes, cuyas expectativas no es continuar con la dinámica propia de generaciones precedentes, caracterizadas por no terminar su escolaridad, emplearse en trabajos de baja cualificación en el mundo rural y formar familias numerosas a temprana edad.
Álvaro Gatica reafirma lo antes dicho exponiendo que las escuelas rurales llegan hasta octavo grado máximo y la gran mayoría solo hasta el sexto, lo cual provoca que en la búsqueda de una continuidad de los estudios, las familias protagonicen una migración interna comunal desde los territorios rurales a los pueblos y ciudades.


La académica de la UCM destacó que en la región sigue habiendo un importantísimo segmento de chicos que se especializan en las escuelas técnicas, para trabajar en el sector rural, subrayando que el gran drama es que en el campo se trabaja por temporadas, lo que significa que las personas solo laboran parte del año en este rubro, debido a lo cíclico de la agricultura, realidad que pudiera revertirse con un aumento del valor a la producción y alargamiento de los periodos productivos.
En palabras de Villalobos, frente a este escenario económico productivo, la educación rural tiene escasas iniciativas para atender a la población rural, señalando que las autoridades municipales prefieren centrar los esfuerzos en los centros educativos urbanos, lo que implica el traslado de los chicos de sectores rurales a escuelas urbanas.
Con ello se ahorran recursos en infraestructura, profesores y concentran los esfuerzos, olvidándose del origen rural de la educación de los jóvenes provocando una tendencia del desarraigo campesino desde la escuela.


No obstante, el experto del Grupo de Investigación de Migraciones e Interculturalidad consigna que la disminución rural del Maule no necesariamente debe afectar a la identidad campesina de la zona, pues esta le da la fisionomía a la región, señalando que no se pierde este patrimonio itangible por la ausencia de habitantes en el espacio rural, porque las personas conserva los vínculos afectivos y emocionales con la tierra que les vio nacer.


Para ello hay que buscar alternativas, resaltó Villalobos, aludiendo que en esto juegan un rol importante las autoridades y la ciudadanía, quienes deben proponer acciones de rescate patrimonial, hecho que se logra cuando existe una conciencia de la trascendencia del patrimonio.
“Mas que huasa yo diría una identidad cultural agraria”, conceptualizó el académico de la UCM aseverando que en la medida de que los pueblos y las personas conozcan su pasado lo siguen rescatando vivan donde vivan.
El director de la Fundación para la Superación de la Pobreza evidenció además carencias en cuanto a conectividad, tanto vial como digital que inciden en esta sensación de aislamiento en la que se encuentran muchos territorios y que con el objeto de acceder a las necesidades básicas migran, evidenciando que los territorios rurales no están creando las expectativas de satisfacer todas las necesidades que requiere el ser humano para tener una calidad de vida adecuada.

 

Michel Hechavarria

Volver

Comentarios