Martes, 25 de Junio de 2019

Emprendimiento femenino: no todo lo que brilla es oro

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 10 de Junio 2017

TALCA.- Las dificultades para conciliar responsabilidades familiares y laborales asoman entre las principales causas del emprendimiento femenino, que ha aumentado en la región. Así lo expresó la doctora en Sociología Verónica Gómez, quien formó parte del equipo de investigadores del Centro de Estudios y Gestión Social (Ceges) de la Universidad Autónoma de Chile, que elaboró un Informe Socioeconómico sobre la precarización del empleo en el Maule.

Resaltó que ello da cuenta de factores culturales que sustentan que las mujeres serían las responsables principales -si no únicas- del trabajo doméstico y el cuidado de personas en situación de dependencia, como niños, adultos mayores y personas con discapacidad o enfermedades crónicas.

La también magíster en Ciencias Políticas mencionó que, según datos nacionales de la IV Encuesta de Microemprendimiento, levantada por el Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Economía, 31,6% de las mujeres que renunciaron a su anterior trabajo asalariado mencionaron las responsabilidades familiares como la razón para iniciar un emprendimiento; mientras que solo un 3,6% de los hombres indicó este motivo.

Sin embargo, sostuvo que lo anterior “puede no ser una noticia tan buena, ya que estos emprendimientos están asociados, en general, a emprendimientos de supervivencia, que generan ingresos bastante bajos, no tienen seguridad social y, en muchos casos, responden a la imposibilidad de las mujeres de insertarse en el mercado laboral”.

 

RAZONES

Verónica Gómez precisó que las cifras dan cuenta que muchas de las personas que están emprendiendo señalan que buscan una opción más flexible, en la cual puedan trabajar en su casa. Y agregó que la citada Encuesta de Microemprendimiento mostró que 50% de las mujeres emprendedoras desarrolló su emprendimiento en el hogar, en contraste con el 16,2% de los hombres emprendedores.

En esta línea, recalcó que las razones familiares también operan como un desincentivo para entrar al mercado laboral. Ello, debido a que el costo de contratar a alguien que asuma esas tareas puede representar un porcentaje significativo de los ingresos familiares. Con mayor razón en el caso de “mujeres con bajos niveles de educación, que enfrentan un mercado laboral poco atractivo en términos de remuneración y oportunidades de promoción”, señaló la investigadora.

Asimismo, explicó que, en este contexto, el trabajo por cuenta propia y el microemprendimiento aparecen como una alternativa para generar ingresos fuera del mercado de trabajo asalariado.

 

María Isabel Triviño L.

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