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Según expertos durante 5° Congreso de Economía Agraria

Mano de obra es fundamental en las nuevas tecnologías y prácticas agrícolas

La correlación entre participación de la mano de obra y grado de aplicación de la innovación, será proporcionalmente favorable a medida que estén integradas.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 20 de Octubre 2017

TALCA.- El trabajador del campo también puede aportar a la innovación. Durante el tercer día de ponencias del 5° Congreso Regional de Economía Agraria, celebrado en la Universidad de Talca (UTalca), el rol fundamental del agricultor y su personal en el perfeccionamiento de la  actividad agrícola, fue tema de debate de tres ponencias.

Al respecto, disertó la docente universitaria Gabriela Cofre-Bravo, quien detalló que la realidad maulina muestra un escenario marcado por la separación de clases sociales en el desarrollo de la faena agrícola. “Muchas veces dicen: Tú eres para la pala. No hacen al trabajador del campo partícipe del proceso de cambio”.

A juicio de la investigadora, la inclusión del trabajador en la aplicación de procesos innovadores, favorecerá no solo a  este, que anímicamente se autopercibirá como “importante” en la faena de campo, sino también al dueño de finca, ya que la actividad será mejor desarrollada.

Este estudio, que abordó a agricultores-exportadores de fruta fresca de las regiones del Maule y Biobío, apuntó que la inclusión del trabajador en los procesos de innovación es un modelo posible de replicar no sólo en la agricultura, sino en toda área laboral, incluidas fábricas y pequeñas y medianas industrias.

 

MANO DE OBRA MENOS CALIFICADA

Cofre-Bravo acotó que en la agricultura se aprecia cada vez con mayor frecuencia, el incremento porcentual de la participación de mano de obra no calificada, además con avanzada edad. Los jóvenes abandonan la actividad, incluso el campo y migran a las ciudades.

Sin embargo, esto limita las posibilidades de que se incluyan más innovaciones a la faena, puesto que el trabajador puede ser renuente o no sentirse en confianza.

Respecto a si han sido subestimadas las capacidades de los trabajadores agrícolas para la aplicación de innovación, la investigadora acotó que, debido a la avanzada edad, “el trabajador del campo es mal mirado”.

Reconoció que la inclusión de estos trabajadores en actividades de innovación será más compleja por el factor generacional. No obstante, puede ser este el aliado más importante para la aplicación de cambios.

 

PERFECCIONAMIENTO

A TRAVÉS DE

REDES

En la pequeña agricultura es igualmente posible la conformación de redes de comunicación que promuevan la adopción de innovación agraria. Así lo demostró el ingeniero agrónomo Carlos Huenchuleo en su estudio realizado entre productores de flores en la Región de Valparaíso.

Determinó que la vinculación social con otros actores de la cadena de valor agrícola, contribuye a  determinar las formas, medios y esquemas para la aplicación técnica.

A través de la entrevista a expertos y encuestas a productores, observó en la conformación de grupos sociales que sólo 43% pertenece a asociaciones de regantes, 32% a comités de uso de aguas potables, 15% a comités de vecinos, 18% a agrupaciones de iglesia y el restante a otros grupos. Sin embargo, consideró un factor determinante que el ingreso familiar del 79% de los consultados depende plenamente a esta actividad, por tanto, su desarrollo y perfeccionamiento constante son de suma importancia.

Si bien las aplicaciones y reformas en sistemas de riego son de alta adopción, proporcional a su incidencia en términos productivos, se trata de un proceso  de difícil adaptación. Allí reside la importancia del trabajo colaborativo de las redes.

Determinó que las principales fuentes de información fueron los asesores, incluido los del sector público. No obstante, un porcentaje importante del cocimiento trasmitido proviene de los mismos productores, a propósito de adoptar buenas prácticas.

Sobre la composición de estrategias de redes empleadas por los agricultores, Cofre-Bravo por su parte, observó que los cultivadores que aplican alta tecnología hacen uso de estrategias de redes. Se relacionan con centros de investigación, universidades, asesores altamente calificados y pares con iguales propósitos en innovación.

También se halló un tipo de agricultor que contacta directamente al asesor y este no solo aporta el análisis, sino que transmite la experiencia de otros a través del trabajo propio, lo cual, aseveró  Cofre-Bravo es igualmente válido y efectivo.

Los agricultores convencionales, de dimensiones reducidas, también son capaces de aplicar innovaciones, a través del uso de redes de amigos, colegas y conocidos, entre quienes existe el objetivo común de compartir experiencias. Suelen ser empresas agrícolas en las cuales la mano de obra es el núcleo familiar.

 

Rosmir Sivira

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