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En debate realizado en Linares

Regantes rechazaron la reforma al Código de Aguas

Gran convocatoria de usuarios tuvo el encuentro organizado por dirigentes del Maule y Biobío, al cual llegaron solo cuatro senadores de la oposición

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 14 de Marzo 2017

LINARES.- Más de mil regantes de las regiones del Maule y del Biobío asistieron al debate sobre la Reforma al Código de Aguas, que se extendió por casi tres horas y se llevó a cabo en el Teatro Municipal de esta ciudad.

Así lo afirmó Carlos Diez, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maule, quien sostuvo que “la convocatoria a esta actividad tuvo tal éxito que, incluso, debió ser seguida por más de un centenar de asistentes desde la calle, gracias a una pantalla gigante instalada, debido a que la capacidad del recinto municipal estaba sobrepasada”.

A este debate asistieron los senadores Víctor Pérez, Juan Antonio Coloma, Jacqueline van Rysselberghe y Hernán Larraín. Habían sido invitados todos los representantes del Senado de ambas regiones y de la Comisión Especial de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía de la Cámara Alta.

Al respecto, Diez informó que “la ausencia de los parlamentarios pertenecientes a partidos de gobierno generó total rechazo en los asistentes, que respondieron con fuertes pifias durante la lectura de las excusas que estos enviaron”.

 

TEMAS

Respecto de los temas abordados en exposiciones y en el debate, Diez dijo que figuraron “mitos que han sido instalados en esta reforma por quienes la propugnan, como que los grandes agricultores son dueños del agua y especulan con ella, cuando la Dirección General de Aguas (DGA) ha señalado que la gran mayoría de los más de 400 mil usuarios de agua son pequeños y medianos agricultores”.

Agregó que también se afirma que en Chile existe un problema de escasez hídrica, “cuando hay nueve veces más agua por habitante, que el promedio mundial. Pero el problema es que no se construyen embalses y el 84% del recurso hídrico se vierte en el mar, sin ser usado para ninguna actividad”.

El directivo contó que además se abordó el caudal ecológico, “que provocará que en algunas partes del país no se pueda regar más allá de diciembre; el traspaso de atribuciones a la DGA, que no estaría en condiciones de poder regular eficazmente la distribución del agua; y el cambio del término propietario por el de titular”.

El director de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, Martín Arrau, indicó que los principales reparos a esta reforma dicen relación con que “el derecho de aprovechamiento de agua se acaba y pasamos a tener permisos temporales de máximo 30 años, que pueden ser caducados o redistribuidos por múltiples motivos, como interés público, razones productivas a juicio de la autoridad de turno. Además, se subestima las capacidades administrativas y de gestión de los usuarios, que son las juntas de vigilancia y las asociaciones de canalistas, y se reemplaza por una mayor intervención del Estado”.

Diez agregó que esta reforma “afectará, por sobre todo, a los pequeños agricultores, ya que se les está quitando su derecho de propiedad. No lo podrán hipotecar ni heredar y, frente a esta situación, creemos que es inconstitucional que este Gobierno esté quitando un derecho que ha sido de por vida”.

 

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