Lunes, 24 de Junio de 2019
Deberá cumplir la condena en la cárcel

10 años y un día para imputado que asesinó a su hermano

El único beneficio que recibió Sergio Andrés Carreño Montecino fue el descuento de los 291 días que lleva en prisión preventiva en Talca.

Periodista: Diario El Centro - Fecha de Edición: 27 de Octubre 2018

TALCA.- Una condena ejemplarizadora de 10 años y un día de cárcel decretaron los jueces de la segunda sala del Tribunal Oral en lo Penal de Talca, en contra del imputado, Sergio Andrés Carreño Montecino, en calidad de autor de un grave delito de homicidio, cuya víctima fue su propio hermano, hecho ocurrido el 6 de enero del presente año en la Población Santa Isabel , ubicada en el sector rural de Mercedes, en la comuna de Río Claro.


Por la magnitud de la sanción, el tribunal no le otorgó beneficios al imputado para su cumplimiento, es decir, deberá pasar encarcelado. En todo caso, se le descontarán los 291 días que lleva en prisión preventiva, en la cárcel de Talca, por cuanto su libertad fue considerada judicialmente como un peligro para la seguridad de la sociedad.


Al respecto, la sentencia indica que el crimen se registró en el contexto de una reunión entre tres hermanos, todos de apellidos Carreño Montecino. Alli, luego que el grupo pasara la noche compartiendo bebidas alcohólicas, se registró sorpresivamente una riña entre Sergio Andrés y su hermano, Pedro Vidal. La víctima sufrió una lesión cortante toráxica que le causó la muerte por anemia aguda.

 

DECLARACIÓN
En el juicio, según indica la sentencia, el imputado optó por renunciar a su derecho a guardar silencio, por lo cual, declaró voluntariamete y fue interrogado, tanto por el fiscal, José Alcaíno, como por el abogado, Carlos Oyerzún, de la Defensoría Penal Pública.
El dictamen consigna que el imputado manifestó que supuestamente la víctima habría intentado apuñalarlo con un cuchillo, pero que él supuestamente le quitó el arma y, después, le dio un “estacazo”. Esta versión llevó a la defensa a argumentar en favor del detenido la circunstancia eximente de responsabilidad penal de legítima defensa, lo cual fue rechazado por los jueces.


Así el tribuna consideró como única circunstancia atenuante la irreprochable conducta anterior del condenado, descartando también que su declaración haya colaborado sustancialmente a aclarar los hechos investigados. De paso, se consideró como agravante el parentesco de hermano que tenía con la víctima.
Así habiendo una circunstancia atranuante y una agravante, los jueces las compensaron y fijaron la sanción como presidio mayor, en su grado mínimo. Ello por cuanto estimaron que “la extensión del mal causado, no tuvo otro alcance que el que contempla la norma”.


Hernán Espinoza

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